
Luego de 21 años de investigaciones exhaustivas, un grupo de científicos forenses de la Universidad de Granada confirmó que los restos óseos depositados en la Catedral de Sevilla (España) le pertenecen al navegante que descubrió América.
El camino para saber en dónde se encontraban estos restos comenzó a mediados de la década del 2000, cuando sugirió por primera vez la posibilidad de que los huesos hallados en Sevilla pudieran pertenecer al explorador.
Sin embargo, en aquel momento la falta de tecnología avanzada limitó la capacidad de los científicos para llegar a conclusiones definitivas, ya que no se presentó suficiente ADN disponible para realizar una comparación genética certera.
Pero a partir de las nuevas tecnologías forenses, un análisis más detallado de los restos llevó a confirmar con un alto grado de fiabilidad que los huesos pertenecen efectivamente a Cristóbal Colón.
Este anuncio fue publicado por el catedrático de Medicina Legal, José Antonio Lorente, durante la presentación del documental Colón ADN.
