
El pasado sábado, Ariel Piangatelli, responsable del sindicato de empleados rurales UATRE, anunció que la obra social había sido intervenida. Aunque aún no se conocen todos los detalles de la causa, los letrados del grupo están trabajando en el caso.
Según Piangatelli, la obra social enfrenta una situación económica complicada, con más de 600 mil afiliados que contribuyen con menos de 20 mil pesos, lo que dificulta la prestación de servicios. Sin embargo, el líder sindical aseguró que hay una clara persecución política detrás de la intervención.
«Vienen para quedarse con la caja de la obra social, por medio de mentiras y operaciones mediáticas», declaró Piangatelli. También acusó al diputado nacional Pablo Ansaloni, de la coalición Libertad Avanza, de estar involucrado en esta maniobra fraudulenta.
La intervención ha generado preocupación entre los afiliados y la comunidad rural, que temen por la estabilidad de la obra social y la continuidad de los servicios. El sindicato UATRE ha anunciado que tomará medidas para proteger los derechos de sus afiliados y garantizar la transparencia en la gestión de la obra social.
La situación económica y política en Argentina ha generado un clima de incertidumbre y vulnerabilidad, especialmente en los sectores más desprotegidos ¹. La intervención en la obra social de empleados rurales es solo un ejemplo de la compleja relación entre lo externo y lo interno en la vida cotidiana de los argentinos
