
Una sesión extraordinaria sacudió el Concejo Deliberante de Bahía Blanca con la destitución de Marité Gonard y la asunción de Mauro Reyes como nuevo presidente. Divisiones internas, acusaciones cruzadas y un supuesto pacto entre libertarios y el kirchnerismo marcaron la jornada.
El Concejo Deliberante de Bahía Blanca vivió una jornada histórica marcada por la polémica y la tensión. En una sesión extraordinaria, el concejal de La Libertad Avanza (LLA), Mauro Reyes, fue elegido como nuevo presidente del cuerpo legislativo, desplazando a Marité Gonard, quien se ausentó de la sesión, al igual que otros tres ediles de su círculo cercano: Marcos Streitenberger, Valeria Rodríguez y Silvina Rubio. La sesión fue presidida por Pablo Daguerre, Vicepresidente Segundo hasta el momento.
Este cambio en la cúpula del Concejo no fue un proceso pacífico. Desde el inicio, se evidenciaron profundas divisiones internas, con los bloques de Juntos por el PRO, la Coalición Cívica ARI y el radicalismo mostrando su rechazo a la designación de Reyes. Esta postura alimentó las acusaciones previas de la UCR sobre un presunto pacto entre el kirchnerismo y los libertarios, quienes, a pesar del rechazo de otros sectores de la oposición, lograron concretar la elección de Reyes. Este supuesto acuerdo estratégico entre ambas fuerzas políticas generó fuertes críticas y acusaciones de buscar mantener el statu quo y dividir a la oposición.
La sesión también sirvió para designar a las nuevas autoridades que acompañarán a Reyes en la conducción del Concejo. Carlos Moreno Salas (Unión por la Patria) asumió como Secretario, Lorena Haag (Juntos) como Prosecretaria, Martín Barrionuevo (Avanza Libertad) como Vicepresidente Primero y Carlos Alonso (LLA) como Vicepresidente Segundo.
La destitución de Gonard se produce tras una serie de escándalos que marcaron su gestión. Entre ellos, se destacan la incorporación irregular de ediles a la bancada libertaria y un intento por desplazar a Carlos Alonso de la titularidad del bloque. Además, Gonard fue señalada por el manejo discrecional de los recursos del Concejo y acusada de maltrato a empleados. Alonso, en declaraciones previas a la sesión, fue contundente: “Se va por inútil, por usar el presupuesto de caja para ñoquis y pauta, por déspota, por maltratar a los empleados del HCD, por querer sumar gente a la fuerza a un bloque, por orinar en el reglamento y la ley orgánica de los municipios”.
La interna en LLA se remonta a diciembre pasado, tras las elecciones, cuando los cuatro concejales electos por la lista de Oscar Liberman se dividieron. Reyes y Linzuain se mantuvieron leales a Liberman, mientras que Gonard y Alonso tomaron otro camino. Las diferencias se agudizaron con la elección de la presidencia del cuerpo y continuaron con acusaciones mutuas sobre el manejo de fondos y cargos.
Mauro Reyes, el nuevo presidente, es un economista de 31 años con formación de Magister y Doctor en la UNS. Con experiencia como docente en Finanzas Públicas y un pasado como árbitro de básquet en la Liga Argentina, Reyes promete una “presidencia de puertas abiertas para trabajar siempre en pro del bienestar de los bahienses”.
