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Ganó 8 millones en la quiniela, se dio todos los lujos y terminó en la calle: «Me tiraron una maldición»

Provenía de una familia pobre, siempre sueño con ser rico y la lotería le ofreció una oportunidad única para mejorar su vida. Sin embargo, el dinero lo llevó a tomar malas decisiones e inició un largo proceso judicial que terminó con la peor noticia.

Todo el mundo sueña con ganar la lotería, aunque es sabido que el dinero puede ser la causa de decenas de consecuencias negativas. De hecho, se pueden encontrar miles de historias donde millonarios se vuelven mendigos por tomar malas decisiones.

Asimismo, con el objetivo de compartir su fortuna con quien suponía que era el amor de su vida, se casó y emprendió una costosa luna de miel. Para su mala suerte, en poco tiempo, el amor llegó a su fin e inició un largo proceso judicial donde perdió gran parte de los bienes.

“Cuando tuve el dinero, pensé que esto era lo que quería, por lo que recé. Luego sucedió y fue como, ‘Ten cuidado con lo que deseas’. La gente siempre piensa, ‘Oh, si gano mañana será el final de mis preocupaciones’. Eso no es cierto, esto es solo el comienzo de tus preocupaciones”, confirmó el  ex millonario en una entrevista reciente.

Sin un plan financiero concreto y tras tomar malas decisiones relacionadas con gastos innecesarios, la caída fue inevitable. Como medida de salvataje, vendió su mansión y otras pertenencias que destinó a inversiones que lo dejaron prácticamente en bancarrota.

 

Pese a que perdió todo por los excesos, sigue apostando en la quiniela. 

 

Con una mínima esperanza de mejorar su realidad, se divorció por segunda vez y regresó al barrio de Londres que lo vio crecer. Sin un centavo para gastar y sin hogar propio, se instaló en un hogar para personas sin techo y se dedicó a trabajar ad honorem. 

A los 63 años, pudo mejorar levente su pasar gracias a que consiguió trabajo como pintor y decorador de interiores. Aunque su vida está lejos del lujo que vivió, Ryan confesó que encontró la felicidad en las pequeñas cosas e incluso rechaza la vida de excesos de su pasado.

“Aparte de la muerte, no se puede tocar mucho más bajo que estar sin hogar, así que me probé a mí mismo y todo está bien. A veces, incluso ahora, paso las noches en tiendas de campaña solo para recordarme que soy a prueba de bombas, que he pasado por todo”, aseveró el protagonista.

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