

Francisco, visiblemente desmejorado de salud, hizo un último esfuerzo para dar una última y significativa sorpresa haciéndose presente en la Plaza de San Pedro. Además, dio una vuelta en el papamóvil, aunque no sin dudas y temor: «Crees que podré hacerlo?», le preguntó a Strappetti, quien le dio tranquilidad. Sin saberlo, sería el último paseo de su vida.
Luego, aseguran que terminó su paseo «cansado pero feliz», y que luego el Papa agradeció a su asistente personal de salud: «Gracias por traerme de vuelta a la Plaza», palabras que revelan la necesidad del Pontífice argentino de volver a estar al medio de la gente.
Sus últimas horas con vida
Desde Vatican News informaron que «Francisco descansó por la tarde y cenó tranquilamente. Hacia las 5.30 de la mañana aparecieron los primeros síntomas del malestar, con la pronta intervención de quienes velaban por él. Más de una hora después, tras saludar a Strappetti, tumbado en la cama de su piso en la segunda planta de la Casa Santa Marta, el Pontífice entró en coma. No sufrió, todo sucedió rápidamente, dicen quienes estuvieron a su lado en esos últimos momentos».
