
El informe relevó 25 precios de cinco productos en cada una de tres categorías: Almacén, Frutas y verduras y Carne. En la primera, la brecha más significativa se encontró en los paquetes de azúcar y yerba de un kilo, donde la diferencia de precios entre un supermercado mayorista y uno oriental es del 34%.

En el caso de la categoría Frutas y verduras, la mayor dispersión de precios se da en el kilo de lechuga mantecosa: la diferencia entre comprarlo en una verdulería o supermercado oriental respecto a una tienda express es del 77%. Si se comparan los minoristas con el Mercado Central, la brecha llega al 414%.
Sin embargo, la categoría con la mayor dispersión de precios es la de Carnes, donde la diferencia entre comprar un kilo de bondiola de cerdo en un supermercado mayorista y en un hipermercado es del 89%; con respecto al Mercado Central, asciende al 165%.

«Una vez producidas estas desviaciones en la formación de precios, los nuevos equilibrios responden a dos procesos necesarios en el tiempo en un mercado en competencia. Los consumidores no siempre tienen acceso inmediato a toda la información de precios, por lo que pueden comprar en un lugar más caro simplemente por desconocimiento», señaló Di Pace.
«Buscar el mejor precio implica tiempo y esfuerzo, lo cual significa visitar nuevas tiendas, buscarlo online y comprarlo. Ese proceso es el que se da entre oferta y demanda, encontrando nuevos equilibrios en los precios», concluyó.
