
El caso de Rosario Sansone avanza hacia la etapa de juicio, luego de que la abogada de la familia lograra revertir pedidos de sobreseimiento. La clave estará en el debate sobre la salud mental del joven imputado, cuyas pericias presentan conclusiones «contrapuestas».
El trágico caso de Rosario Sansone, que conmocionó a la comunidad, se encamina finalmente hacia la etapa de juicio oral. Micalea Romero, abogada representante de la familia Sansone, brindó detalles sobre la reciente decisión judicial que elevó la causa, destacando la importancia de debatir la salud mental del joven imputado en esta instancia decisiva.
Romero explicó que la semana pasada se determinó la elevación a juicio, culminando así la etapa de investigación. «En régimen de menores los plazos de investigación son más cortos», señaló. La letrada detalló que, en un punto crucial de la causa, el fiscal había solicitado una medida privativa de la libertad para el joven, mientras que la defensa, por su parte, pidió el sobreseimiento para que el estado de salud mental del imputado fuera tratado en el Fuero de Familia.
Frente a ambos pedidos, la abogada de la particular damnificada formuló una férrea oposición y solicitó directamente la elevación a juicio. «Se hizo una audiencia donde se profundizaron los pedidos», explicó Romero, y fue en esa instancia donde se determinó la elevación a juicio. La razón fundamental de esta decisión radica en que «los informes en lo que es la salud mental del joven son contrapuestas de unos con otros».
La letrada subrayó la necesidad de esta instancia judicial para dilucidar la cuestión de la inimputabilidad. «Esa instancia judicial va a poder recabar con todos los especialistas que tendrán que participar sobre la situación de salud, si afectó la comprensión en el momento del hecho y allí resolver si es inimputable o no», afirmó.
Romero adelantó que los estudios psicológicos y psiquiátricos realizados al imputado presentan resultados divergentes. «Los resultados son contrapuestos, pero puedo decir que sobre un punto dos profesionales opinan de manera distinta», explicó. Esta disparidad en las conclusiones periciales hace indispensable la confrontación en el juicio. «Tenemos que ir a una instancia de juicio porque además de los peritos hay médicos tratantes por una cuestión de salud mental, es necesaria esa instancia donde van a ir los profesionales y desde nuestro lugar presentaremos un equipo de salud mental”, concluyó.
La elevación a juicio oral del caso Sansone representa un paso fundamental en la búsqueda de justicia para la familia de Rosario, y pone de manifiesto la complejidad de los casos que involucran la evaluación de la salud mental en el ámbito judicial, requiriendo la intervención de múltiples especialistas para una resolución justa y precisa.
