
“Dólares del colchón”: las medidas que anunció el Gobierno
En una conferencia de prensa encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el vocero presidencial, Manuel Adorni, el Gobierno presentó un paquete de medidas destinadas a facilitar la incorporación de los llamados “dólares del colchón” al sistema financiero. Bajo el nombre de “Plan de reparación histórica de los ahorros de los argentinos”, la propuesta elimina controles y requisitos que hasta ahora dificultaban formalizar divisas no declaradas.
El Ejecutivo remarcó que no se trata de un blanqueo tradicional, sino de un cambio de régimen orientado a “remonetizar” la economía. Juan Alberto Pazo, titular de ARCA, detalló las modificaciones, entre las que se destacan la eliminación de regímenes informativos para compras con tarjeta, operaciones inmobiliarias, pago de expensas, y transferencias de bienes usados.

ARCA actualiza y simplifica la normativa sobre reporte de operaciones financieras.
Además, se elevan los montos a partir de los cuales ARCA controla operaciones financieras. Las transferencias bancarias, por ejemplo, dejarán de reportarse desde $1 millón y pasarán a hacerlo desde los $50 millones. En paralelo, los retiros en efectivo estarán exceptuados de ser informados hasta $10 millones. También se actualizan los umbrales para plazos fijos, movimientos en billeteras virtuales y tenencias en AlyCs.
Los bancos, por su parte, ya no podrán exigir declaraciones juradas de impuestos nacionales como condición para operar. Y, en caso de que lo hagan, los usuarios podrán recurrir a Defensa del Consumidor. Con estas medidas, el Gobierno busca incentivar la circulación del dinero ahorrado en dólares fuera del circuito formal, en un intento de dinamizar el sistema financiero y reactivar parte de la economía estancada.
Aunque el Gobierno sostiene que se trata de un cambio de régimen y no de un nuevo blanqueo, Carlos Melconian cuestiona su alcance real. Según su mirada, las medidas no alteran el rumbo económico ni ofrecen soluciones estructurales, y su impacto concreto sobre la economía cotidiana aún está por verse.
