
El concejal radical Pablo Daguerre ha puesto el foco en un problema que aqueja a los vecinos de Bahía Blanca: el estado deplorable de la vía pública tras las intervenciones de las empresas de servicios. Una situación que, lejos de ser aislada, se ha convertido en una constante preocupación para los ciudadanos, quienes ven cómo el pavimento y las veredas quedan dañados sin la debida reparación.
El Reclamo de Daguerre: Cumplimiento Urgente de la Normativa Vigente
El edil de Juntos, Pablo Daguerre, ha elevado un contundente proyecto al Concejo Deliberante, instando al gobierno municipal a tomar cartas en el asunto y exigir a las empresas prestatarias de servicios públicos el estricto cumplimiento de las ordenanzas que rigen la reparación de las roturas ocasionadas por sus obras en la vía pública. Se trata de las Ordenanzas N° 12.827 y su modificatoria N° 13.380, instrumentos legales que, a pesar de su existencia, parecen no ser respetados en la práctica.
La iniciativa de Daguerre no solo busca que el Departamento Ejecutivo Municipal establezca mecanismos efectivos para garantizar que las empresas cumplan con su obligación de reparar los daños, sino que también exige la aplicación inmediata y efectiva de las multas y sanciones previstas en la normativa para aquellos casos de incumplimiento. La paciencia de los vecinos y, por ende, la del concejal, parece haber llegado a su límite ante la reiteración de una problemática que afecta directamente la calidad de vida y la seguridad vial y peatonal.
Un Panorama de Roturas y Desidia en las Calles de Bahía
El reclamo del concejal Daguerre no es infundado. Recorrer las calles de Bahía Blanca es encontrarse con un panorama desolador: parches mal hechos, pozos que no son rellenados correctamente y veredas que quedan inutilizables. Los vecinos, a través de sus constantes quejas, son el termómetro de una situación insostenible. Manifiestan su “enorme preocupación” por las huellas que dejan las empresas de agua, gas, electricidad o telecomunicaciones tras realizar trabajos de reparación o instalación.
Es común observar cómo operarios de estas compañías perforan el pavimento, y una vez finalizada la intervención, el sitio no es restaurado a su estado original. En el mejor de los casos, rellenan el agujero con tierra, dejando una superficie irregular y peligrosa. Lo más llamativo, y a la vez indignante, es que esta situación se replica incluso en calles que han sido pavimentadas hace relativamente poco tiempo, dos o tres años atrás, lo que agrava aún más el problema y demuestra una falta de consideración por la inversión pública y la durabilidad de la infraestructura.
Veredas Dañadas: Un Problema que se Extiende Más Allá del Asfalto
La problemática no se limita al pavimento. Las veredas también sufren las consecuencias de estas intervenciones. “Esta situación ocurre también en veredas que quedan rotas a partir de reparaciones por pérdidas de agua, por ejemplo y luego de finalizar los trabajos, simplemente tapan con tierra el lugar, sin reemplazar las baldosas o el cemento”, enfatizó Pablo Daguerre, describiendo una práctica que denota una flagrante omisión de la responsabilidad empresarial.
Esta desatención no solo genera un impacto visual negativo, sino que también representa un riesgo para los peatones, especialmente para personas mayores o con movilidad reducida. La exigencia del concejal Daguerre resuena con la demanda de una ciudadanía cansada de transitar por una ciudad que, en muchos de sus puntos, se asemeja a un campo de batalla para el tránsito y el paso. La pelota, ahora, está del lado del Municipio, que deberá demostrar su capacidad para hacer cumplir las normas y garantizar una Bahía Blanca transitable y segura para todos.
