
La comunidad universitaria de Bahía Blanca se sumó hoy a un nuevo paro nacional de docentes y no docentes, convocado por los gremios del sector en rechazo a la ausencia de una mesa de negociación salarial y la exigencia de un mayor financiamiento para las universidades públicas. La medida de fuerza, que se extenderá por 48 horas (hoy jueves y mañana viernes), incluyó una movilización por las calles de la ciudad, afectando el normal dictado de clases en todos los niveles de la Universidad Nacional del Sur (UNS).
La Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Sur (ADUNS) lideró la marcha en Bahía Blanca, que inició a las 9:00 horas desde su sede en 11 de Abril 445. La columna de manifestantes, compuesta por docentes, estudiantes, organizaciones gremiales, sociales y jubilados, recorrió la Avenida Alem hasta el playón de la UNS, donde se llevó a cabo un acto a las 10:00 horas. Durante la concentración, se promovió la firma en apoyo al proyecto de Ley de Financiamiento Universitario, una iniciativa clave que busca garantizar el sostenimiento y desarrollo del sistema educativo superior público argentino, blindando su presupuesto. Asimismo, se realizó un «abrazo solidario» simbólico a la universidad.
El reclamo central de los gremios universitarios se enfoca en la imperiosa necesidad de una recomposición salarial, frente a la constante pérdida de poder adquisitivo, y el aumento de las partidas presupuestarias que el Gobierno Nacional destina a las casas de altos estudios. «La situación es crítica y seguimos sin respuestas concretas del Ejecutivo», han expresado referentes de CONADU a nivel nacional, federación a la que pertenece ADUNS.
En Bahía Blanca, a la adhesión de ADUNS se sumó hoy el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires (SUTEBA), en apoyo al reclamo universitario. Además, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) local también observó una «neutralización» de sus actividades habituales.
La jornada de protesta se enmarca en un contexto de reclamos generalizados del sector estatal. En una medida paralela, y tras la reciente decisión gubernamental de dejar de reconocer el 27 de junio como Día del Trabajador del Estado no laborable, diversos gremios anticiparon una nueva huelga para este viernes, lo que sumará otra jornada de inactividad en la administración pública.
La movilización de hoy y el paro de 48 horas buscan presionar al Gobierno para que retome el diálogo paritario y garantice los fondos necesarios para el funcionamiento de las universidades públicas, pilares fundamentales de la educación y la investigación en el país.
