
El Ministerio de Economía de la Nación ha oficializado los nuevos y más rigurosos requisitos que deberán cumplir los clubes de barrio y de pueblo para mantener los subsidios en sus facturas de luz y gas natural. La medida, anticipada previamente por el vocero presidencial, Manuel Adorni, busca «depurar» el sistema y asegurar que los beneficios lleguen exclusivamente a las entidades que cumplen una función social genuina.
La Resolución 276/2025, firmada por la secretaria de Energía, María Tettamanti, y publicada hoy en el Boletín Oficial, establece un reempadronamiento obligatorio para los 2.228 clubes que actualmente figuran bajo este régimen. La normativa impone controles más estrictos para verificar el cumplimiento de una serie de condiciones que definen a un verdadero club de barrio.
Entre los requisitos fundamentales, las instituciones deberán estar inscriptas en el «Registro Nacional de Clubes de Barrio y de Pueblo» y figurar en el listado de beneficiarios según la Resolución SE 992/21. Además, se exige que posean personería jurídica activa, domicilio legal en Argentina, una antigüedad mínima de tres años y un rango de entre 50 y 2.000 socios. La principal actividad de estos clubes debe ser deportiva no profesional, de educación no formal y promoción cultural.
La resolución es contundente con aquellas entidades que intenten falsear datos. Cualquier institución que incurra en esta falta perderá automáticamente el subsidio, estará obligada a devolver el monto bonificado indebidamente, deberá abonar intereses correspondientes y estará sujeta a posibles sanciones legales.
Tal como había adelantado el vocero presidencial, Manuel Adorni, la medida apunta a terminar con lo que el Gobierno considera un uso irregular de los subsidios. En una reciente conferencia en Casa Rosada, Adorni expuso casos de supuestos «clubes de barrio» que en realidad eran entidades de élite o con fines comerciales, beneficiándose de millonarios aportes estatales. Citó ejemplos como un club de regatas en Olivos y otro de rugby sobre Avenida del Libertador, que recibían subsidios significativos sin encuadrar en el perfil social buscado.
Adorni detalló, según información también replicada por medios como Infobae y La Brújula 24, que se detectaron situaciones como la de un club en el barrio de Belgrano que de una factura de $22 millones semestrales solo pagaba $13 millones, cubriendo el Estado los restantes $9 millones. Otro caso en la Ciudad de Buenos Aires mostraba un pago de $34 millones sobre una factura total de $57 millones. Estas y otras entidades de similar perfil ya han sido eliminadas del régimen de subsidios.
El Gobierno ha reiterado que el objetivo no es desfinanciar a los verdaderos clubes de barrio, sino garantizar la equidad y la eficiencia en la asignación de recursos. Aseguró que las instituciones que demuestren su genuina función social y comunitaria seguirán contando con el acompañamiento estatal para sostener sus actividades esenciales.
