
La Copa de la Liga Profesional está siendo escenario de una fecha inusual, marcada por la falta de emociones en los arcos y la profunda crisis de resultados que atraviesa Boca Juniors. A la ya preocupante racha de once partidos sin victorias del «Xeneize», se sumó un nuevo clásico sin goles entre River Plate y San Lorenzo, sumando el octavo 0-0 en los doce encuentros disputados de la tercera jornada.
En el Estadio Monumental, River y San Lorenzo protagonizaron un deslucido clásico que finalizó sin tantos. Este resultado significó para el «Millonario», dirigido por Marcelo Gallardo, la pérdida de sus primeros puntos en el torneo después de haber cosechado dos victorias consecutivas. Por su parte, el «Ciclón» de Boedo mantuvo su invicto, acumulando un triunfo y dos empates en lo que va de la competición. La noche en Núñez dejó, además, la preocupación por la lesión de Maxi Salas en el primer tiempo y la esperada vuelta a las canchas de Juanfer Quintero.
La noticia de la jornada, sin embargo, se centró en la alarmante situación de Boca Juniors. Un rato antes del clásico, y con un golazo de Matko Miljevich, Huracán venció al «Xeneize» por 1-0 en el Palacio Ducó, rompiendo una sequía de 30 años sin ganarle a Boca en su cancha. Esta derrota profundiza la crisis del equipo de Miguel Ángel Russo, que venía de ser eliminado de la Copa Argentina por Atlético Tucumán. La actuación de Agustín Marchesín fue clave para evitar una goleada aún mayor, en una noche donde Boca tocó un nuevo piso histórico al alcanzar 11 partidos sin poder conseguir una victoria.
La próxima fecha de la Copa de la Liga se disputará dentro de dos semanas, ya que el próximo fin de semana estará dedicado a los encuentros de la Copa Argentina. En ese marco, Boca, que hasta ahora suma dos empates y una derrota en el certamen, recibirá a Racing Club en La Bombonera. Por su parte, River tendrá un compromiso importante en la Copa Argentina frente a San Martín de Tucumán, partido programado para el sábado 2 de agosto.
La tabla de posiciones comienza a tomar forma, con algunos equipos que capitalizan la regularidad y otros, como Boca, que buscan con urgencia revertir un presente que preocupa a sus hinchas y a todo el fútbol argentino.
