
Una ola de incertidumbre sacude a los trabajadores de la Agencia Nacional de Seguridad Vial en Bahía Blanca, luego de que un decreto oficializara la disolución de este organismo, que funcionaba bajo el paraguas de Vialidad Nacional. La medida, que impacta a 400 empleados en todo el país, deja a 18 trabajadores locales en una situación de total desprotección y con un futuro laboral incierto.
Narciso Sánchez, jefe de la base operativa de la agencia en Bahía Blanca, manifestó una profunda preocupación ante el panorama. Aunque el decreto contempla una transición de recursos y elementos, no brinda ninguna certeza sobre el futuro del personal. Los trabajadores, contratados desde 2011, se enfrentan al fin de sus contratos sin la posibilidad de renovación, lo que implicaría el cese de sus funciones sin derecho a indemnización.
La situación no solo afecta a los trabajadores a nivel personal, sino que también complica las operaciones diarias en las calles y rutas. Sánchez destacó que esta incertidumbre se traduce en dificultades al momento de realizar los controles de tránsito que la agencia lleva a cabo habitualmente.
Frente a esta decisión, los empleados han optado por unirse y buscar el apoyo de organizaciones como Estrellas Amarillas, en un intento por presionar al gobierno nacional para que revierta la medida. La disolución de la agencia no solo pone en riesgo puestos de trabajo, sino que podría generar importantes inconvenientes en la seguridad vial de la ciudad y sus alrededores.
