
En un claro gesto de confrontación política y estrategia electoral, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se anticipó a la llegada del presidente Javier Milei a La Plata y organizó un acto que se convirtió en un llamado a la movilización contra las políticas de ajuste nacional. Desde la capital provincial, donde Milei lanzará su campaña bonaerense, Kicillof y el intendente Julio Alak cortaron las cintas de una importante obra vial y aprovecharon la ocasión para enviar un contundente mensaje a los ciudadanos.
El evento principal fue la inauguración de la obra de ensanche y repavimentación de la Diagonal 74, una de las arterias clave de acceso a La Plata. Con una inversión de 2.000 millones de pesos, la intervención mejoró la fluidez del tránsito y la seguridad en el tramo que conecta la ciudad con la Autopista Ricardo Balbín. El intendente Alak destacó que la obra es «seguridad, accesibilidad, mejor iluminación y una mayor fluidez en el tránsito», y además la presentó como una muestra de una gestión que «no llegó para recortar derechos» sino para «invertir y trabajar para que los vecinos tengan la ciudad que se merecen».
Sin embargo, el eje central del discurso de Kicillof fue la polarización con el gobierno nacional. El gobernador advirtió que las próximas elecciones legislativas del 7 de septiembre serán cruciales. «Se juega un partido muy importante», señaló, y planteó un dilema directo a los votantes: «Debemos decidir si le ponemos un freno a Milei o si le damos un cheque en blanco para que profundice la motosierra contra la producción y el trabajo».
El gobernador buscó capitalizar la «indignación» y «el enojo» social que han generado las políticas económicas de ajuste del Gobierno de La Libertad Avanza. En un llamado directo a la acción, Kicillof instó a los ciudadanos a no dejar que esa bronca se quede «solo entre cuatro paredes», sino que se exprese «en las urnas, eligiendo la boleta de Fuerza Patria, que es la única que el 7 de septiembre va a defender los derechos».
El acto también incluyó un segmento de gestión con la entrega de 200 bicicletas a estudiantes del nivel secundario, en el marco de un programa del Ministerio de Ambiente provincial que busca fomentar la movilidad sustentable y disminuir la contaminación. Esta acción, que ya ha sido replicada en decenas de municipios bonaerenses, también había generado polémica en la campaña electoral de 2023, cuando Kicillof fue cuestionado por el reparto de estos rodados y de netbooks.
Con esta jugada política, el peronismo bonaerense busca reconfigurar el escenario electoral, posicionándose como el principal baluarte de la oposición y demostrando gestión, mientras se prepara para enfrentar en las urnas al proyecto político del presidente Milei, que intentará consolidar su base legislativa en el principal distrito del país.
