
El movimiento de la terminal aérea de Bahía Blanca se estancó en la primera mitad del año, registrando cifras similares a las de 2024. A pesar de la incorporación de un corredor atlántico con vuelos de LADE, el alto costo de los tickets aéreos frente a los pasajes de ómnibus se presume como la principal razón que frena el crecimiento del flujo de personas.
La esperada reactivación del tráfico de pasajeros en la Aeroestación Civil Comandante Espora, tras la incorporación de nuevas frecuencias aéreas, parece no haber despegado por completo. Las cifras del primer semestre del año indican que el movimiento de personas se ha estancado, con un registro de 112.731 pasajeros, una cifra casi idéntica a la del mismo período del año 2024. Este número se encuentra muy lejos del récord histórico de 458.490 pasajeros alcanzado en 2018, lo que plantea un desafío para la conectividad aérea de la región.
Una de las principales razones para este panorama, según los especialistas, se encuentra en la abismal diferencia de precios entre los pasajes aéreos y los de ómnibus. A modo de ejemplo, un pasaje de ida y vuelta de Bahía Blanca a Buenos Aires por Aerolíneas Argentinas puede costar entre $272.900 y $444.200, dependiendo del momento de la compra. En contraposición, un pasaje de micro en el segmento más económico tiene un costo de $60.000, mientras que el servicio más premium no supera los $155.200.
En este contexto, la incorporación del Corredor Atlántico de Líneas Aéreas del Estado (LADE) se presenta como una alternativa, aunque limitada. Con precios más accesibles que rondan los $178.200, la aerolínea de fomento opera vuelos dos veces por semana uniendo Bahía Blanca con el Aeroparque Jorge Newbery, Mar del Plata y Comodoro Rivadavia. Sin embargo, su operación, enfocada en la conectividad más que en la rentabilidad, no logra compensar por completo la alta demanda de un mercado que busca opciones más económicas.
Actualmente, el aeropuerto de Bahía Blanca mantiene un número de operaciones diarias que oscilan entre 3 y 6, siendo los días lunes los de mayor actividad. En las últimas semanas, ha surgido el rumor de que otra compañía aérea que ya opera en el país podría sumarse a la plaza local. De concretarse, esta llegada podría generar una sana competencia de precios que, finalmente, beneficiaría a los pasajeros y podría ser la clave para que el flujo de personas en la Aeroestación vuelva a crecer.
