
La crisis sanitaria desatada por el fentanilo contaminado ha escalado a niveles de alarma nacional. El número de fallecidos en distintos puntos del país ya asciende a 96, lo que motivó al Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires a declarar formalmente el estado de alarma. La institución ha lanzado un llamado urgente a las autoridades gubernamentales y judiciales para que actúen con celeridad y contundencia.
El secretario general del Colegio, Julio Dunogen, remarcó la gravedad de la situación, advirtiendo que “las bacterias que contaminaron esa producción de fentanilo son letales”. El organismo recordó que había emitido una alerta temprana sobre el riesgo de que este potente opioide sintético circulara en condiciones inseguras, más allá del ámbito hospitalario para el cual está exclusivamente diseñado.
En un comunicado, la Mesa Directiva del Colegio de Médicos exigió a la Justicia una investigación a fondo para identificar a los responsables de esta crisis. Paralelamente, instó al Estado a reforzar de inmediato los sistemas de control, fiscalización y trazabilidad de los medicamentos en el país, considerando que la detección y el retiro del producto son vitales para evitar más víctimas fatales. La demanda incluye la necesidad imperiosa de retirar de inmediato todas las ampollas contaminadas que aún pudieran estar en circulación.
La declaración del Colegio se suma a la advertencia emitida previamente por la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (FEMEBA). En un comunicado del 13 de agosto, FEMEBA ya había denunciado la “grave crisis sanitaria” y las falencias en los sistemas de fiscalización, señalando directamente a las limitaciones operativas de la ANMAT por la falta de recursos humanos, técnicos y presupuestarios. Ambas entidades médicas coinciden en que la seguridad del sistema de salud está comprometida.
Las organizaciones médicas enfatizaron que el fentanilo es un opioide de altísima potencia analgésica y con un margen terapéutico extremadamente estrecho. Por esta razón, cualquier alteración en su composición puede provocar efectos letales en cuestión de minutos, lo que hace que los controles rigurosos y la trazabilidad sean indispensables para proteger a la población.
La FEMEBA y el Colegio de Médicos concluyeron con un reclamo unificado: una coordinación estrecha entre las autoridades judiciales, sanitarias y gubernamentales es indispensable para garantizar que episodios de esta gravedad no se repitan en el futuro y se proteja la integridad de la población y la seguridad del sistema de salud.
