
La estructura de poder que sostiene al gobierno libertario parece tambalearse en medio de un nuevo escándalo político. La supuesta filtración de audios que involucran a figuras de alto rango ha desatado una guerra interna entre la secretaria de la Presidencia, Karina Milei, y el asesor político Santiago Caputo. Fuentes cercanas al oficialismo sostienen que Karina está convencida de que el «ejército de trolls» de Caputo es el responsable de la divulgación del material, lo que ha escalado la tensión entre ambos a un punto crítico.
De acuerdo con información recabada por LPO, la relación entre ambos dirigentes ya venía deteriorada. La hermana del Presidente habría prohibido a Caputo el acceso a la residencia de Olivos, un reflejo del creciente malestar. Sin embargo, el conflicto se profundizó tras el escándalo de los audios. La indignación no solo se limita a los círculos de poder, sino que ha calado hondo en la base de activistas digitales que defienden al gobierno en las redes sociales.
Un senador con acceso directo a Caputo reveló que la frustración de estos tuiteros es palpable. «Nosotros ponemos la cara, salimos a defender y estos se están afanando todo», expresó uno de ellos, reflejando el sentimiento de traición que se respira en las filas del «ejército de trolls». Estos activistas, muchos de ellos con contratos en empresas estatales que el gobierno ha intentado privatizar, se encuentran en una posición delicada: por un lado, deben guardar silencio por temor a perder sus puestos, que dependen de la buena voluntad de Santiago Caputo; por otro, mastican la rabia de defender un espacio político que ahora se ve empañado por denuncias de corrupción.
La teoría de la conspiración, que sugiere una represalia de los seguidores de Caputo, ha ganado peso en algunos sectores del oficialismo. Un diputado libertario sostiene que la filtración de los audios podría ser una venganza por haber dejado a los activistas fuera de las listas electorales.
Sin embargo, otra versión sugiere que el origen de la operación podría estar en la profunda rivalidad entre Karina Milei y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y también en el conflicto entre Martín Menem y la diputada Marcela Pagano. La ministra Pettovello, quien mantiene una relación cercana con el presidente Javier Milei, habría impulsado una denuncia con una droguería en agosto del año pasado, precisamente en un momento en el que Karina Milei intentaba desplazarla de su cargo, un escenario que se estaría repitiendo en la actualidad.
La situación representa un dilema para el Presidente. Por un lado, si se deshace de Pettovello, se queda aislado de uno de sus pocos apoyos fuera de su círculo más íntimo y del riojano Martín Menem. Por otro, si cede a la presión y remueve al subsecretario de la Presidencia y al presidente de la Cámara Baja, estaría confirmando la veracidad de los audios y validando las denuncias que sacuden a su gobierno. El panorama en el oficialismo se presenta cada vez más complejo y fraccionado, poniendo a prueba la estabilidad de la gestión a pocas semanas de las próximas elecciones.
