
El nonagonal del Torneo Federal A entra en su recta final y los equipos bahienses se juegan sus últimas cartas. Olimpo se posiciona para asegurar la segunda plaza y la localía en los playoffs, mientras que Villa Mitre enfrenta un complejo escenario con la necesidad de ganar y la obligación de esperar una serie de resultados favorables para alcanzar la clasificación.
El Torneo Federal A 2025 vive una definición apasionante, y los dos gigantes de Bahía Blanca se encuentran en situaciones dispares, pero con la misma intensidad en la pelea. Con solo dos fechas por disputar, el objetivo es claro: conseguir un lugar privilegiado en los playoffs que definirán al segundo ascendido a la Primera Nacional. Para Olimpo, la meta es consolidar su posición; para Villa Mitre, la misión es prácticamente heroica.
Olimpo: A un paso de la confirmación
El Aurinegro, uno de los candidatos naturales del campeonato, ha mantenido una campaña regular, aunque el reciente empate sin goles frente a Atenas de Río Cuarto le impidió abrochar de forma anticipada el segundo puesto, que otorga la ventaja de localía en todas las instancias del reducido. La igualdad significó una oportunidad perdida, pero el equipo de Bahía Blanca sigue con una sólida ventaja en la tabla.
Según el reglamento del Federal A, los primeros dos equipos de la Fase de Revalidación avanzan a los cuartos de final del Reducido por el segundo ascenso. El resto de los equipos (del 3° al 9°) se cruzan en las etapas previas. Olimpo no solo busca esa posición, sino que también tiene la clasificación a la Copa Argentina 2026 prácticamente asegurada. Para ello, solo necesita que Argentino de Monte Maíz no pierda hoy en su encuentro con Costa Brava, una situación altamente probable que le permitiría sellar su boleto al certamen federal incluso sin jugar. Con su fecha libre ya planificada para la próxima jornada, los dirigidos por Pedro Llorens se enfocarán en su último partido contra Cipolletti, que será clave para consolidar el segundo lugar.
Villa Mitre: Un milagro en el horizonte
La situación del Tricolor es mucho más compleja. Tras un torneo irregular, el equipo se encuentra en el límite de la zona de clasificación y depende de varios factores externos para poder meterse en la fase final. El conjunto de Carlos Mungo tiene una sola bala en el cargador: el partido que le queda contra Deportivo Rincón en la próxima fecha. Una victoria es el requisito mínimo, y si es por una buena diferencia de gol, mejor, ya que este factor puede ser determinante ante un posible triple o cuádruple empate.
Además de ganar su partido, Villa Mitre deberá rezar para que se den los siguientes resultados en las últimas dos fechas: que Atenas de Río Cuarto no supere a Cipolletti ni a Argentino de Monte Maíz, y que Costa Brava no venza a Kimberley ni a Rincón. Las aspiraciones de Villa Mitre son un claro reflejo de la paridad en la parte baja de la tabla del nonagonal, donde una combinación de resultados podría cambiarlo todo en un abrir y cerrar de ojos.
El cronograma decisivo y la rivalidad latente
El destino de los equipos bahienses se definirá en las próximas dos jornadas. Este lunes, el encuentro entre Argentino de Monte Maíz y Costa Brava tendrá repercusiones directas en las aspiraciones de Olimpo. Luego, en la Fecha 8, Villa Mitre se enfrentará a Deportivo Rincón, mientras que el Aurinegro gozará de su fecha libre. La tensión culminará en la última jornada, cuando Olimpo visite a Cipolletti, un rival que también se juega su clasificación, y Villa Mitre, ya libre, solo pueda ser espectador de los resultados que definirán su suerte.
Más allá del presente, la rivalidad entre ambos equipos bahienses siempre es un condimento extra, y mientras uno pelea por un lugar de privilegio, el otro lucha por no quedar fuera de la carrera por el ascenso, en una definición que mantendrá a los fanáticos con la calculadora en la mano hasta el último minuto.
