
La ciudad de Tres Arroyos, en el sudoeste bonaerense, se convirtió en un dramático ejemplo del impacto de la recesión económica nacional. En una sola jornada, la comunidad fue golpeada por la confirmación de 55 despidos tras el cierre inesperado de la planta de herraduras Mustad y la presentación en concurso preventivo de quiebra del Frigorífico Anselmo S.A., una empresa histórica que amenaza con dejar a otros 100 trabajadores en la calle. En total, más de 155 familias enfrentan un panorama de profunda incertidumbre laboral.
La Realidad Golpea en Forma de Desempleo
La grave situación fue calificada como una «mañana muy complicada» por Rubén Carabajal, secretario general de la CGT Tres Arroyos. El dirigente sindical no dudó en vincular la debacle de ambas empresas, pilares de la economía local, con el contexto económico actual. «Es un contexto lamentable. Hoy la realidad nos pega en la cara en forma de gente que se queda sin trabajo,» afirmó Carabajal, señalando que la crisis afecta a unas 150 familias de manera directa.
El análisis de Carabajal es contundente al establecer un nexo entre las decisiones macroeconómicas y el destino de los trabajadores locales. «Sin dudas nos equivocamos al votar», expresó, aludiendo a la implementación del plan económico que, según su criterio, no fue diseñado para proteger a los trabajadores y las empresas productivas.
Dos Casos, Un Mismo Final: La Contracción del Mercado
Si bien el resultado es el mismo —pérdida de empleos—, las trayectorias de las dos firmas en crisis difieren.
Mustad: La empresa, dedicada a la fabricación de herraduras en el Parque Industrial, sorprendió a toda la comunidad y a la propia central obrera. Carabajal relató que el cierre fue abrupto y sin previo aviso: «De un día para el otro apareció el dueño en asamblea con los trabajadores diciendo que la empresa se cerraba». A diferencia del frigorífico, Mustad no presentó quiebra, sino un cese de actividades, alegando que «no le sirve tenerla en la Argentina». Este movimiento sugiere una decisión estratégica de repliegue en un contexto de presunta falta de competitividad o rentabilidad a nivel local. La CGT tiene programada una audiencia para la próxima semana, aunque el panorama luce complejo ante la decisión unilateral de la firma.
Frigorífico Anselmo S.A.: La situación de Anselmo, si bien culminó en la presentación de la quiebra en el Juzgado Civil y Comercial local, era más previsible. Los problemas operativos venían de larga data, incluyendo retrasos y pagos parciales de salarios que ya habían motivado medidas de fuerza por parte del Sindicato de la Carne. No obstante, la presentación formal de la quiebra fue un golpe duro, ya que pone en riesgo 100 puestos laborales. El motivo central, según el líder de la CGT, es la caída del consumo de carne, un reflejo directo de la profunda recesión que ha impactado el poder adquisitivo de los argentinos. Fuentes externas confirman que la empresa arrastraba cheques rechazados por más de $120 millones y una faena muy por debajo del punto de equilibrio (necesitaba faenar unas 2.000 cabezas mensuales y no superaba las 1.500).
Búsqueda de Alternativas y el Contexto Nacional
La CGT de Tres Arroyos mantiene una luz de esperanza para el frigorífico. Dado que el juez aún no otorgó formalmente la quiebra, el sindicato está en conversaciones con otros empresarios interesados en hacerse cargo de la planta y continuar con la actividad, buscando evitar que los trabajadores queden desamparados.
El drama de Tres Arroyos no es un caso aislado. Los datos a nivel nacional reafirman la preocupación sindical. Informes económicos de septiembre de 2025 indican que la denominada «motosierra» ha provocado la destrucción de más de 220.000 empleos formales y el cierre de entre 15.000 y 16.500 empresas en Argentina desde el inicio de la gestión. Sectores como la construcción, el comercio, los servicios y, notablemente, la industria manufacturera (a la que pertenece Mustad), han sido los más castigados por la combinación de recorte de obra pública, devaluación, liberación de precios y una marcada contracción del mercado interno, haciendo que el argumento del líder de la CGT de Tres Arroyos resuene con fuerza a nivel federal.
