
La banda cordobesa de neo-punk queer Pequeño Bambi irrumpe en la escena con el lanzamiento de su nuevo álbum, «Femme Fontaine, la venganza peluche». Editado por Goza Records y producido en parte por el prestigioso Andrés Mayo, este disco marca un hito: por primera vez, el grupo presenta un trabajo íntegramente de composiciones propias. Tras más de veinte años de trayectoria, la banda liderada por Karol Zingali redobla su apuesta por la transgresión y la postura política, fusionando la rabia del punk con la estética queer para crear un manifiesto sonoro sobre el deseo, el cuerpo y la resistencia.
Pequeño Bambi: Del Cover Irónico al Manifiesto Propio
Pequeño Bambi, oriunda de Córdoba y con una historia que se remonta a más de dos décadas en el underground artístico, se consolidó inicialmente por su capacidad de subvertir y resignificar el pop y el folclore a través del filtro del punk crudo y festivo. Sus emblemáticas reversiones de clásicos de artistas como Valeria Lynch, Rafaela Carrá o Donna Summer se convirtieron en un sello distintivo, utilizando la estética kitsch y la performance sado-erótica como herramientas de provocación y reflexión sobre el amor romántico y la normatividad.
Con «Femme Fontaine», el proyecto da un salto cualitativo. Este es su primer álbum compuesto enteramente por material original, una necesidad impulsada, según sus integrantes, por la urgencia del contexto sociopolítico actual. La placa funciona como un manifiesto sonoro que busca canalizar la impotencia y la rabia en un arte disruptivo. «En Argentina, ser punk es vivir y ser artista», afirmó Karol Zingali, una de las vocalistas y letristas del grupo, destacando la importancia de plantear una bandera frente a la insensibilidad.
«Soy Chonga (Manifiesto)»: La Declaración de Principios
El adelanto del disco, el single «Soy Chonga (Manifiesto)», ya marcó el tono arriesgado y poderoso de la nueva etapa. La canción fue coescrita por Zingali junto a la filósofa Marie Bardet, aportando una mirada política y profunda.
Musicalmente, «Soy Chonga» se asienta sobre una base rítmica intensa y guitarras punzantes, con un juego vocal que oscila entre el grito, el mantra y la declaración explícita. La participación especial de la reconocida guitarrista Lucy Patané le otorga una textura única al sonido. La letra es una poderosa declaración que desarma estereotipos de género y sexualidad con ironía y franqueza: “Soy chonga y me gusta vestirme de rosa. Soy chonga y me calienta el peluche. Soy chonga y me encanta manejar la camioneta.”
El término «chonga», históricamente utilizado de forma peyorativa, es reapropiado por la banda para celebrar la disidencia y la diversidad de los deseos. La producción de «Soy Chonga» estuvo a cargo de Andrés Mayo y la mezcla fue realizada por la ingeniera francesa Louise Bardet (conocida por su trabajo con artistas como Róisín Murphy y Pixies), un proceso que la banda describió como un acto de resistencia colectiva en un momento de crisis global.
Un Universo de Contraste y Resistencia
El título del álbum, «Femme Fontaine», y su subtítulo, «la venganza peluche», encapsulan la esencia de Pequeño Bambi: la fusión de inocencia (naif) y agresividad (punk). La banda utiliza la estética del peluche y lo tierno para atraer y, simultáneamente, impactar con una lírica que no teme abordar el erotismo, la rabia, la política y la creación de un «imaginario bambi» de evasión y confrontación.
El disco, que contiene diez temas, incluye colaboraciones con destacadas figuras de la música y la performance argentina, como Lucy Patané y Susy Shock (en el tema «Placer de riesgo») y Lula Bertoldi (en «Women, Fire and Dangerous Things»).
La banda, que se mudó a Buenos Aires desde Córdoba, está llevando su propuesta a nuevos escenarios, con la intención de expandir su «territorio bambi» para que su postura transfeminista y queer deje una huella sonora y política en la escena musical nacional. La presentación oficial del álbum está prevista para el sábado 15 de noviembre en ArtLab, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el público podrá experimentar la combinación de música, performance y transgresión que define a este proyecto único.
