
A más de tres años del intento de magnicidio a Cristina Fernández de Kirchner, el Tribunal Oral Federal N° 6 dará su veredicto este miércoles. Los acusados, Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte enfrentan pedidos de condena de hasta 15 años.
La audiencia final dará inicio a las 9:30 de la mañana en los tribunales de Comodoro Py, donde los acusados podrán pronunciar sus últimas palabras antes del veredicto. Uliarte y Sabag Montiel están presos en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza.
El episodio ocurrió la noche del 1 de septiembre de 2022, cuando la entonces vicepresidenta de la Nación llegó a su departamento ubicado en Juncal y Uruguay. En medio de una multitud de militantes que la esperaban, Sabag Montiel se acercó entre la gente, apuntó con una pistola Bersa calibre 22 a centímetros de su rostro y gatilló. Sin embargo, la bala no salió porque no había sido colocada en la recámara y el atacante fue reducido de inmediato por manifestantes y entregado a la policía.
Dos semanas después, Sabag Montiel fue imputado con prisión preventiva. También fue imputada su exnovia Brenda Uliarte, ambos acusados de homicidio calificado, en calidad de coautores y otros delitos menores, luego se que se comprobara una serie de mensajes que daban cuenta de la planificación conjunta del atentado.
También fue detenido Nicolás Carrizo, conocido como “el jefe de los copitos”, debido al emprendimiento de venta de algodón de azúcar que compartía con la pareja. En sus chats hablaba de un plan para matar a la ex mandataria e incluso de una segunda arma, aunque finalmente no fue acusado y recuperó la libertad el pasado 22 de agosto, tras pasar casi tres años presos.
El juicio comenzó en junio del año pasado. Allí, Sabag Montiel declaró: “Yo la quería matar y Brenda quería que muera. Gatillé una vez, no dos veces como se dijo. Y no le volví a dar recarga al arma porque fui interceptado”.
Sobre sus motivaciones, el hombre vinculó la decisión de llevar a cabo el atentado por su problemas económicos describió a la expresidenta como una “una ladrona y una asesina”. En ese sentido, afirmó: “Me vi humillado. Tenía un buen pasar económico y pase a ser un vendedor de copitos”.
Por su parte, Uliarte aceptó responder preguntas de su por entonces abogado, Alejandro Cipolla, pero a los minutos se arrepintió. Ese día calificó a su novio como un “manipulador” y un “convicto”, y agredió físicamente al abogado de Carrizo, Gastón Marano.
En su declaración como testigo y querellante de la causa, Cristina Fernández de Kirchner criticó al fiscal Diego Luciani, quien tuvo a su cargo la causa Vialidad por la que fue condenada recientemente, porque consideró que durante el proceso “tuvo prime-time durante 22 días cuando acusó de corrupción, no a mí, al peronismo” y que eso «motivó manifestaciones en la puerta de mi casa que finalmente concluyó con el tiro fallido, con la bala que no salió”,
En diversas instancias, la expresidenta dijo que se tenía que investigar a los “autores materiales” del atentado. «Sería muy ingenuo considerar que las 3 personas que están sentadas ahí (por Sabag Montiel, Uliarte y Carrizo) fueron los que idearon esto. Son los autores materiales”, sostuvo.
En su alegato, la fiscal Gabriela Baigún acusó a Sabag Montiel y Uliarte por tentativa de homicidio triplemente agravado por alevosía, por violencia de género en su modalidad política y por el uso de un arma de fuego. Pidió 15 años de prisión para él y 14 para ella, con una pena unificada de 19 años en el caso de Sabag por antecedentes previos. La querella de Cristina Kirchner solicitó 15 años para ambos.
Las defensas, en cambio, reclamaron sus absoluciones. La defensora oficial María Fernanda López Puleio sostuvo que Sabag fue “esclavo de un delirio mesiánico” e inimputable. Por su parte, Eduardo Chittaro, actual abogado de Uliarte, señaló que su clienta “no estuvo en condiciones mentales de comprender lo que hizo y atravesó un estado de indefensión por parte de su anterior abogado, Alejandro Cipolla”.
