
En España, la polémica sobre el uso del burka y niqab ha resurgido en las últimas semanas, aunque no existe una ley que prohíba estas prendas. El Tribunal Supremo de Catalunya dictaminó en 2013 que los ayuntamientos no tienen competencia para regular su uso, al tratarse de un derecho fundamental ligado a la libertad religiosa.
Algunos municipios intentaron limitar el uso del burka, pero estas propuestas fueron rechazadas por partidos que defienden la pluralidad cultural. En mayo de 2025, el Parlament de Catalunya también desestimó una moción que pedía prohibir cualquier velo islámico en espacios públicos.
Mientras tanto, Portugal decidió actuar: El 17 de octubre de 2025, el Parlamento portugués aprobó un proyecto de ley que prohíbe el uso de prendas que oculten el rostro, como burka y niqab. La iniciativa fue impulsada por el partido de ultraderecha Chega y contó con el respaldo de todos los partidos de derecha.
Las sanciones por incumplimiento irán de 200 a 4.000 euros, según la intención de la infracción. La ley incluye excepciones en aviones, embajadas, consulados, lugares de culto y por motivos sanitarios.
Con esta medida, Portugal se suma a países como Francia, Bélgica, Austria y Dinamarca, donde ya existen regulaciones similares. España, en cambio, continúa defendiendo la libertad religiosa y cultural de sus ciudadanos.

