
El gobierno de Javier Milei dispuso una modificación clave en la regulación de armas de fuego, a partir de una nueva resolución publicada en el Boletín Oficial, los civiles podrán comprar y tener fusiles semiautomáticos bajo condiciones específicas. La medida reemplaza la antigua prohibición y establece un sistema de permisos controlado por el Registro Nacional de Armas (RENAR), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional.
Según la normativa, tanto los legítimos usuarios como las entidades de tiro podrán adquirir y registrar armas semiautomáticas alimentadas con cargadores removibles, entre ellas fusiles o subametralladoras de calibre superior al .22 LR. Este cambio busca “reemplazar la prohibición por un modelo de control y trazabilidad más riguroso”, según detalla la resolución.
Para acceder a la autorización, los solicitantes deberán acreditar la identificación completa del arma, tipo, marca, modelo, calibre, CUIM y número de serie, contar con un espacio de guarda seguro registrado tipo G2 y presentar una declaración jurada con documentación probatoria y fotografías. Además, se deberá abonar la tasa correspondiente y justificar el uso deportivo del material a través de certificaciones o participaciones en competencias oficiales.
El nuevo esquema también exige una antigüedad mínima de cinco años como legítimo usuario de armas de uso civil condicional, la ausencia de sanciones o trámites pendientes ante el RENAR y la presentación de pruebas adicionales que respalden la solicitud. El organismo evaluará cada caso según criterios técnicos y administrativos antes de conceder la autorización.
Con esta resolución, el Gobierno consolidó la estructura legal del sector: la Agencia Nacional de Materiales Controlados vuelve a denominarse Registro Nacional de Armas (RENAR) y queda bajo la órbita del Ministerio de Seguridad Nacional. A partir de ahora, el organismo asume el control total de la Ley Nacional de Armas y Explosivos N° 20.429 y deroga disposiciones previas que databan del antiguo régimen.

