
El Tribunal en lo Criminal N° 2 de Campana resolvió rechazar el pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa de Claudio Contardi, el empresario condenado a 19 años de cárcel por abuso sexual con acceso carnal agravado contra su exesposa, la modelo y conductora Julieta Prandi. El fallo sostiene que se mantienen las condiciones que justifican su encierro, por lo que deberá continuar cumpliendo su condena en la Unidad Penal N° 41 de Campana.
Según detalló su abogado defensor, Fernando Sicilia, la decisión “era de esperar”, aunque ya fue apelada. El letrado había solicitado la domiciliaria con el argumento de que la sentencia aún no se encuentra firme, y propuso que su cliente pudiera residir en el barrio privado Septiembre, en Escobar, o en su defecto, cumplir una semi detención para poder cuidar a su hija menor. Sin embargo, los jueces consideraron que el domicilio sugerido fue el mismo en el que ocurrieron los abusos y que subsiste el riesgo de fuga, además de la gravedad del delito, acorde a lo informado por Infobae.
En el texto judicial, los magistrados explicaron que “no han desaparecido las condiciones que justifican el encierro de Contardi”, y que mantener su detención es esencial “para asegurar los fines del proceso”. De este modo, el empresario seguirá privado de su libertad mientras la condena continúa su curso en instancias superiores.
Contardi fue condenado el 13 de agosto de este año por los delitos de abuso sexual agravado por causar un grave daño en la salud mental de la víctima, tras un proceso judicial que se extendió durante una década. Luego del veredicto, Julieta Prandi expresó su alivio y agradecimiento: “Lo primero que les quiero decir es gracias. Siento que la Justicia finalmente escuchó, no solo a mí, sino a una sociedad que estuvo de este lado. Les agradezco por la difusión a los medios, en nombre de todas las víctimas de violencia de género y abuso”.
El caso se remonta a los hechos ocurridos entre 2015 y 2018, cuando Prandi denunció haber sido víctima de violencia física, psicológica y sexual por parte de Contardi. La investigación comenzó en 2021, luego de su presentación ante la UFI N° 4 de Escobar. En su testimonio, la conductora relató cómo fue aislada, manipulada y violentada por su exmarido, quien ejercía un control total sobre su vida. La Justicia finalmente consideró acreditados los abusos y las amenazas, imponiendo una de las condenas más severas por este tipo de delitos en los últimos años.
