
Una extensa masa de polvo en suspensión, originada por el fuerte temporal de viento en la Patagonia, continúa afectando la franja central y sur de la provincia de Buenos Aires. El fenómeno provoca una reducción de la visibilidad y, si bien se espera una progresiva disipación, las autoridades mantienen las recomendaciones de precaución.
El panorama meteorológico en la provincia de Buenos Aires está marcado por la presencia de una nube de polvo en suspensión que se desplaza desde el sur del país. Según el último informe de la Subsecretaría de Emergencias del Ministerio de Seguridad bonaerense, el material particulado, arrastrado por la acción del viento, mantiene su concentración, aunque se espera que disminuya progresivamente en las próximas horas.
Este fenómeno tiene su origen en el extremo sur de Argentina, puntualmente en un intenso temporal de viento que azotó la Patagonia (Chubut y Santa Cruz), con ráfagas que superaron los 150 kilómetros por hora. La fuerza del viento levantó grandes cantidades de arena y sedimentos secos de los suelos patagónicos, creando una extensa «tormenta de polvo» que, gracias a la dinámica atmosférica, fue transportada cientos de kilómetros hacia el norte, sobre la franja central del país.
El impacto en la visibilidad
La principal consecuencia de esta irrupción de partículas finas es la notoria reducción de la visibilidad horizontal en diversos municipios bonaerenses. Los reportes más recientes de las estaciones meteorológicas confirman la afectación, principalmente en el centro y sur de la Provincia, zona que incluye el distrito de Bahía Blanca.
Los valores de visibilidad reportados se encuentran entre los más bajos para este tipo de evento:
Tandil: 4.000 metros.
Azul: 5.000 metros.
Olavarría: 5.000 metros.
Bahía Blanca: 5.000 metros.
Este ambiente turbio ha generado cielos opacos y una fina capa de sedimentos visibles sobre superficies y vehículos, afectando no solo la circulación vehicular sino también la calidad del aire. En menor medida, la presencia de polvo también se observa sobre la franja este de la Provincia, llegando incluso al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), aunque con concentraciones más bajas.
Pronóstico de disipación y recomendaciones sanitarias
A pesar de la persistencia del fenómeno, la Subsecretaría de Emergencias prevé que la concentración del polvo en suspensión comenzará a disminuir de manera progresiva en el transcurso de la jornada. Se espera una disipación completa hacia el final de la tarde y las primeras horas de la noche, a medida que los vientos roten y la masa de aire se renueve.
Ante la presencia de material particulado en el aire, se recuerda a la población la importancia de tomar medidas de precaución, en particular aquellas personas con afecciones respiratorias, alergias o asma.
Recomendaciones de las autoridades:
Reducir al mínimo la exposición al aire exterior.
Limitar las actividades físicas al aire libre.
Mantener cerradas puertas y ventanas para asegurar un ambiente interior lo más limpio posible.
Usar barbijo o tapaboca si la exposición en exteriores es inevitable, especialmente en zonas de tránsito vehicular intenso.
Circular con extrema precaución en rutas y caminos debido a la reducción de visibilidad.
Este tipo de eventos, aunque relativamente comunes luego de temporales extremos en zonas de suelo seco como la Patagonia, activan las alertas por su impacto en el transporte y la salud pública en la franja central del país.
