
La Unión Industrial de Bahía Blanca (UIBB) ha tomado una firme postura en contra del proyecto de ordenanza elevado por el Departamento Ejecutivo al Concejo Deliberante, el cual establece una sobretasa extraordinaria destinada a financiar las obras de reconstrucción y la infraestructura hídrica urgente en la ciudad. El rechazo se centra en el impacto desmedido que, según la entidad, tendría en la sostenibilidad de las empresas, llegando a superar el 140% de aumento en tasas para determinadas actividades industriales, especialmente en el Polo Petroquímico.
El comunicado de la UIBB señala que este incremento, aplicado sobre la Tasa de Inspección, Seguridad e Higiene (TISH), podría «comprometer la competitividad y el normal desarrollo del sector productivo», afectando no solo a las grandes empresas exportadoras sino también a la vasta cadena de valor local que interactúa con ellas.
El Dilema de la Reconstrucción vs. la Competitividad
La iniciativa del Gobierno Municipal, encabezado por el intendente Federico Susbielles, surge como respuesta a la necesidad imperiosa de obtener fondos para realizar las obras de infraestructura que prometen mitigar el impacto de futuros eventos climáticos, tras los devastadores temporales de diciembre de 2023 y marzo de 2025. El Ejecutivo argumenta la urgencia de crear un fondo de afectación específica, señalando la falta de financiamiento internacional y la ausencia de un compromiso concreto por parte del Gobierno Nacional para abordar estas obras cruciales para los barrios inundables.
Sin embargo, la UIBB y otras cámaras que representan al sector industrial-exportador —como la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP) y la Cámara de Permisionarios y Concesionarios del Puerto— han unido sus voces para advertir sobre los riesgos de implementar una medida de este calibre sin el consenso necesario. El sector teme que la falta de proporcionalidad y la aplicación sin el debido diálogo afecten seriamente la seguridad jurídica del distrito, desalentando futuros proyectos de inversión en un polo industrial y portuario considerado estratégico a nivel nacional.
Aportes Extraordinarios y Pedido de Diálogo
Desde la UIBB no desconocen la gravedad de la situación ni la necesidad de ejecutar las obras de infraestructura que mejoran la calidad de vida de los vecinos. De hecho, la entidad se encargó de recordar que, tras las catástrofes de diciembre y marzo, las empresas del sector se movilizaron activamente, profundizando sus programas sociales y aportando recursos extraordinarios. Estos fondos fueron destinados a la reconstrucción de instituciones clave como escuelas, jardines, hospitales y clubes, además de brindar apoyo a los comercios y pymes afectados.
«Como actores comprometidos con Bahía Blanca, reconocemos la necesidad y urgencia de ejecutar obras de infraestructura… También comprendemos la complejidad del contexto financiero», señalaron desde la Unión Industrial.
A pesar de reconocer el complejo escenario financiero que enfrenta la obra pública, la entidad reafirmó su convicción de que la solución debe ser «consensuada» y «equilibrada». La UIBB hace un llamado directo al Municipio y al Concejo Deliberante para retomar el diálogo y «buscar alternativas que atiendan las necesidades de financiamiento sin comprometer la sostenibilidad del tejido industrial» de Bahía Blanca.
La discusión ahora se traslada al Concejo Deliberante, donde el proyecto logró obtener despacho en comisiones. El debate se polariza entre quienes, desde el oficialismo, califican la sobretasa como «necesaria y justa» para que el sector que más gana aporte a la reconstrucción, y la oposición y los empresarios, que advierten sobre un impacto económico y legal perjudicial para el futuro productivo de la ciudad. El resultado de esta disputa definirá no solo la fuente de financiamiento para las obras pendientes, sino también la relación entre el Estado Municipal y su sector productivo más dinámico.
