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Luz verde a la reforma fiscal: Obras hidráulicas y alivio para miles de contribuyentes

El Concejo Deliberante de Bahía Blanca aprobó la Ordenanza Fiscal Impositiva 2026, que contempla la creación de un fondo de $27.000 millones financiado por el sector productivo para 13 obras pluviales estratégicas, e introduce un ambicioso esquema de exenciones de tasas municipales para jubilados, monotributistas y nuevos emprendimientos, buscando un reordenamiento tributario justo tras la reciente crisis.

En una sesión crucial, el Concejo Deliberante de Bahía Blanca dio su aprobación a la Ordenanza Fiscal Impositiva 2026, una herramienta que el Ejecutivo local impulsó con el doble propósito de estabilizar las cuentas municipales y, de forma urgente, blindar la ciudad contra futuros eventos climáticos extremos. La normativa marca una hoja de ruta clara para la reconstrucción, apoyada en una inédita alianza entre el sector público y el tejido productivo de la región.

El fondo extraordinario: $27.000 millones para la infraestructura hídrica

 

El eje central de la nueva ordenanza es la conformación de un fondo especial, con un monto de 27 mil millones de pesos, destinado exclusivamente a financiar 13 obras hidráulicas de alta prioridad en el distrito. Estos trabajos, programados para los ejercicios 2026 y 2027, buscan mitigar los riesgos de inundaciones que han afectado gravemente a la ciudad.

La composición de este fondo es histórica: se integra con un aporte extraordinario y solidario de las grandes empresas químicas y petroquímicas de la ciudad, un sector que, junto con la Unión Industrial y la Cámara de Permisionarios, demostró un compromiso clave con la recuperación local.

La necesidad de esta inversión surge del reconocimiento de la vulnerabilidad de la ciudad. El intendente Federico Susbielles señaló que la Ordenanza es vital para «continuar el proceso de reordenamiento de la ciudad después de la catástrofe, e impulsar obras hidráulicas y generales muy importantes para Bahía Blanca”, enfatizando que las obras, que incluyen pluviales en barrios como Ingeniero White, Villa Harding Green, Cenci y Villa Mitre, requieren financiamiento garantizado y soluciones urgentes.

Alivio fiscal directo para el ciudadano y el comercio

 

En paralelo a la inversión en infraestructura, la Ordenanza Fiscal Impositiva 2026 implementa un amplio paquete de exenciones de pago de tasas municipales, que se traducirá en un significativo alivio económico para miles de contribuyentes:

  • Jubilados y Pensionados: Se eximirá del pago de la Tasa por Servicios Urbanos (TSU) a todos aquellos jubilados y pensionados que perciban hasta dos haberes mínimos, siempre que la propiedad sea su vivienda única familiar y de residencia permanente.

  • Pequeños Contribuyentes: Se beneficiará a cerca de 2.000 monotributistas de categorías A, B y C (que incluyen peluquerías, almacenes, kioscos y tiendas de ropa) y a oficios no organizados (gasistas, plomeros, albañiles), al eximirlos de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene y otros servicios municipales.

  • Fomento Productivo: Para impulsar la actividad económica, se exceptúa del pago de la Tasa por Habilitación de Comercios e Industrias a todos los emprendimientos que inicien actividad en el distrito. Además, se elimina el pago por la gestión de expedición y renovación del certificado de aptitud ambiental.

  • Sector Gastronómico y Publicidad: Los derechos por ocupación y uso del espacio público para mesas, sillas y recovas serán eximidos a todos los contribuyentes del rubro gastronómico, y se hace lo mismo con los derechos por anuncios publicitarios en letreros de actividad comercial.

  • Transportistas y Flota Vieja: Los contribuyentes unipersonales que tengan un único rodado afectado a su actividad (fleteros, verdulerías, jardinería) podrán deducir el pago del Impuesto Automotor Ley 13.010 en la Tasa de Seguridad e Higiene. Asimismo, se exime del pago a todos los automotores cuyo modelo sea anterior al año 2002.

  • Grandes Inversiones: Se establece un Régimen de Promoción que exime de la Tasa de Seguridad e Higiene y del Derecho de Construcción, por un lapso de ocho años, a todos los proyectos de inversión superiores a los 200 millones de dólares que se radiquen en el partido.

El adiós al ABL y el nacimiento de la TSU

 

Una de las modificaciones estructurales más importantes es el reemplazo del tradicional «ABL» (Alumbrado, Barrido y Limpieza) por la nueva Tasa de Servicios Urbanos (TSU). Este cambio obedece a la necesidad de sanear unas cuentas públicas deterioradas, ya que el ABL sufrió una caída «brutal» en su cobertura, pasando de cubrir el 138% del servicio en 2009 a tan solo el 27% en 2023.

La TSU se fundamenta en un esquema más técnico, progresivo y equitativo. Reconoce los costos reales de los servicios municipales y se basa en la delimitación de ocho zonas fiscales definidas con criterios técnicos del Observatorio de Suelos. De esta manera, se busca evitar desigualdades y la aplicación de «fórmulas mágicas» insostenibles. Las autoridades proyectan que el 80% de los contribuyentes pagará menos de $23.000, siendo la tasa promedio de $20.500. Se impuso, además, un tope de aumento: a los contribuyentes que abonen montos superiores a los mínimos establecidos para su zona, el incremento no podrá superar el 50% respecto de lo liquidado en diciembre de 2025.

El concejal y presidente del bloque oficialista, Álvaro Díaz, destacó el marco institucional en el que se logró la aprobación. «El respeto y el tratamiento del cuerpo deliberativo… permitieron lograr los consensos necesarios para lograr la aprobación de esta ordenanza en un momento tan crítico de la ciudad,” concluyó, destacando el espíritu de colaboración política en un momento decisivo para Bahía Blanca.

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