
Una situación inusual sacudió al fútbol de ascenso de Río de Janeiro y generó polémica en todo Brasil. Yuri de Carvalho da Silva, jugador del Goytacaz, disputó la primera final de la Serie B2 del Campeonato Carioca utilizando una tobillera electrónica, ya que se encuentra bajo monitoreo judicial mientras cumple una condena por tráfico de drogas.
El mediocampista ofensivo de 30 años ingresó a los 25 minutos del segundo tiempo en el partido ante Macaé, que terminó 1 a 1. Las imágenes del encuentro, difundidas en redes sociales, mostraron cómo el dispositivo sobresalía de su media izquierda pese a los intentos por disimularlo. Según Globo Esporte, el futbolista permanece en régimen semiabierto desde mayo, tras haber pasado siete años en la Casa de Custodia Dalton Crespo de Castro, y jugó toda la temporada bajo supervisión.
Goytacaz había solicitado a la Justicia retirar la tobillera, pero el pedido aún no fue resuelto. En el equipo, Yuri fue suplente habitual y no convirtió goles en el torneo. Desde el club lo describen como una persona tranquila y colaboradora, y la dirigencia ya manifestó su interés en renovarle el contrato.
Una fuente interna explicó que el dispositivo complica su movilidad, pero no le impide jugar, y recordó que ni el reglamento de la Serie B2 ni el de la Federación de Fútbol del Estado de Río de Janeiro prohíben la participación de jugadores monitoreados electrónicamente. La FERJ emitió un comunicado en el que destacó el rol del deporte como herramienta de inclusión y aclaró que está recabando información para determinar si existe alguna restricción legal que impida competir en estas condiciones.
La segunda final se disputará el próximo domingo a las 15 en el estadio Aryzão, en Campos, donde Goytacaz será local. En caso de un nuevo empate, el campeón se definirá por penales. Mientras tanto, el caso del mediocampista sigue generando controversia y a la espera de una resolución judicial sobre el uso del dispositivo electrónico.
