
La regional local de la histórica organización peronista manifestó su adhesión orgánica a la estrategia de la CGT. Llamaron a los legisladores y gobernadores a rechazar el proyecto que se tratará este miércoles en el Senado.
En un clima de creciente tensión política y sindical, la regional Bahía Blanca de las 62 Organizaciones Gremiales Justicialistas emitió un contundente comunicado de respaldo a la movilización convocada por la CGT para este miércoles 11 de febrero. La organización, liderada a nivel local por Pablo Van Den Heuvel (STIGAS), se sumó formalmente al rechazo de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo nacional.
La postura del brazo político del sindicalismo peronista surge como respuesta al inminente tratamiento del proyecto en la Cámara de Senadores. A través de un documento oficial, la entidad renovó su compromiso histórico de trabajar para que los representantes del movimiento obrero organizado ocupen espacios de decisión política, argumentando que no existe una representación real del pueblo sin los trabajadores en los ámbitos legislativos.
Un llamado a la «lealtad peronista» en el Congreso
El comunicado de «Las 62» no solo se limita a la adhesión gremial, sino que lanza un mensaje directo a la dirigencia política nacional. En el tramo final del escrito, la organización exhortó a los gobernadores y legisladores peronistas a estar «del lado correcto de la historia» en este momento que calificaron como «trascendental y crítico».
«Manifestamos con claridad la urgente necesidad de decisiones políticas a favor del pueblo trabajador, en defensa del trabajo digno, el salario justo y la justicia social», expresa el texto firmado por Van Den Heuvel. De esta manera, la seccional local ratifica su apoyo incondicional a la conducción de la CGT y su participación en la marcha que partirá a las 15:00 horas desde la Plaza Rivadavia.
Logística de la protesta
La adhesión de las 62 Organizaciones fortalece el músculo sindical de la jornada, que ya cuenta con la participación activa de la CGT Bahía Blanca, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma. Bajo consignas como «No es modernización, es precarización», los gremios bahienses buscarán repetir el impacto de las movilizaciones de diciembre para frenar lo que consideran un avasallamiento a los derechos laborales conquistados.

