
Ni el feriado de Carnaval detuvo la actividad en la Quinta de Olivos. El presidente Javier Milei recibió esta mañana a la titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, para blindar la estrategia legislativa de cara a lo que será la batalla final por la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
Bajo la premisa de «capitalismo, ahorro y trabajo duro», el mandatario busca asegurar la aprobación de un paquete de leyes antes del cierre de las sesiones extraordinarias el próximo 28 de febrero. Sin embargo, el punto más álgido de la discusión se centra en el polémico artículo 44, que reduce las indemnizaciones por licencias médicas. Ante la creciente presión de aliados y la controversia pública, el oficialismo decidió aplicar una cirugía mayor al texto original.
El «giro» por enfermedades severas
Patricia Bullrich confirmó que el Gobierno introducirá modificaciones para que los trabajadores que padezcan enfermedades degenerativas, severas o irrecuperables continúen percibiendo el 100% de su salario. Esta medida busca revertir la propuesta inicial que reducía todos los pagos por enfermedad al 50% o 75%, dependiendo de la gravedad.
«Para esas enfermedades vamos a volver a la vieja Ley de Contrato de Trabajo. Vamos a ser el único país del mundo que pague el 100%», afirmó Bullrich. La senadora detalló que estos cambios se están redactando junto a Martín Menem y el equipo de Legal y Técnica para ser incorporados directamente en el debate de Diputados, evitando así que el proyecto deba retornar al Senado para una nueva revisión.
Guerra contra la «Argentina trucha» y las licencias deportivas
A pesar de la concesión en casos de salud extrema, el discurso oficial mantiene una línea de dureza inquebrantable contra lo que denominan las «mafias de los certificados médicos». Bullrich fue tajante al señalar que se mantendrá la reducción del sueldo al 50% para aquellos trabajadores que se lesionen realizando actividades recreativas o deportivas voluntarias.
“Si te lastimaste jugando al fútbol, tomaste una acción activa y el empleador no tiene nada que ver; en ese caso cobrarás el 50%”, ejemplificó, retomando los argumentos del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Según el oficialismo, el objetivo es reducir el ausentismo laboral, que hoy estiman en un 15%, y terminar con la industria del juicio.
Salud mental bajo la lupa
Otro de los puntos de conflicto será el tratamiento de las licencias por salud mental. El Ejecutivo considera que existe un «exceso enorme» en el otorgamiento de estos certificados. La estrategia oficial apunta a una verificación médica mucho más rigurosa para evitar lo que Bullrich calificó como «la avivada de los vivos».
Con el cronograma ajustado y la Ley de Presupuesto ya en el bolsillo, el Gobierno se juega su carta más ambiciosa en el mercado laboral. La consigna en Olivos es clara: productividad a cualquier costo y fin del modelo de protección absoluta que, según el Presidente, ha estancado la economía argentina durante décadas.
