
El Puerto de Bahía Blanca se consolidó una vez más como el epicentro de la celebración popular. En el marco de los festejos de Carnaval, una multitud se congregó en el paseo portuario para participar de una noche que combinó tradición, identidad comunitaria y talento local, bajo la organización conjunta de la Comuna y el Instituto Cultural.
El evento, pensado para el disfrute de toda la familia, transformó el paisaje portuario en un corsódromo lleno de brillo. La participación de las murgas fue el corazón de la jornada: La 12 de la Abuela, Los Descarrilados, Fileteando Ilusiones, Rebeldes de Bordeu, Machimbrera, Contala Como Quieras, Vía Libre y La 74 desfilaron con sus trajes y coreografías, llevando el espíritu festivo a cada rincón del predio.
Música y compromiso comunitario
El broche de oro de la velada llegó de la mano de Lule Vitaquis, quien junto a La 500, ofreció un espectáculo enérgico que mantuvo al público bailando hasta el cierre del encuentro. La propuesta musical no solo destacó por su calidad artística, sino por la capacidad de conectar con una audiencia diversa que colmó las instalaciones.
Desde el Consorcio de Gestión del Puerto resaltaron que estas iniciativas forman parte de una política de apertura hacia la ciudad. «Destacamos la importancia de generar espacios de encuentro culturales y comunitarios, celebrando nuestras identidades», señalaron las autoridades portuarias, reafirmando el compromiso de que el Puerto sea un lugar de participación activa para todos los vecinos.
Cruce político por la Ley de Modernización Laboral
A pesar del clima festivo en la ciudad, la agenda política bonaerense mantiene focos de alta tensión. Mientras los bahienses celebraban el Carnaval, en la Legislatura provincial se formalizaba un fuerte cruce de posturas. Senadores como Analia Balaudo, Luciano Emanuel Olivera y María Florencia Arietto presentaron un proyecto de declaración expresando su repudio ante las declaraciones del Gobernador Axel Kicillof.
El mandatario provincial había calificado a la denominada «Ley de Modernización Laboral» como un «proyecto de Martínez de Hoz durante la dictadura». Los legisladores opositores sostienen en su presentación que tales expresiones generan «desinformación, incertidumbre y confusión en la población». En los fundamentos del proyecto, argumentan que la reforma laboral es una respuesta a la baja productividad y la informalidad estructural que afecta al país hace décadas. El debate promete intensificarse en las próximas sesiones, contrastando la visión de «modernización» del Gobierno Nacional con las críticas de «precarización» del oficialismo provincial.
Música y compromiso comunitario

