
La titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado arremetió contra la oposición de Unión por la Patria. Los acusó de intentar «voltear gobiernos» y exigió que permitan el crecimiento del país antes del debate clave en la Cámara Alta.
La temperatura política en el Congreso de la Nación alcanzó niveles de ebullición este domingo. Tras la media sanción de la modernización laboral en la Cámara de Diputados, la senadora y jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, lanzó una durísima advertencia dirigida al kirchnerismo, marcando el terreno de cara a la sesión prevista para el próximo viernes 27 de febrero.
Un reclamo de gobernabilidad
A través de sus canales oficiales, la legisladora de La Libertad Avanza (LLA) abandonó los modismos diplomáticos para exigir a la principal fuerza de la oposición que cese en su resistencia a las políticas del Ejecutivo. «La Argentina tiene que crecer y ustedes dejar de querer voltear gobiernos», sentenció Bullrich, vinculando la actitud de Unión por la Patria con intentos de desestabilización institucional.
El mensaje llega en un momento de extrema sensibilidad, con un oficialismo que busca consolidar su agenda legislativa antes de la apertura de sesiones ordinarias el 1° de marzo. Para Bullrich, la oposición carece de «autoridad moral» para cuestionar el rumbo actual, señalando que tras décadas de gestión «dejaron un desastre» en el país.
El foco en la Reforma Laboral
El eje de la disputa es el proyecto de modernización laboral que ya cuenta con el aval de la Cámara Baja. La jefa de la bancada oficialista subrayó que la reforma es una herramienta indispensable para el desarrollo económico y que la persistencia del kirchnerismo en rechazarla solo responde a intereses facciosos.
«No jodan más», enfatizó la exministra de Seguridad, resumiendo en tres palabras la postura de la Casa Rosada frente a lo que consideran una obstrucción sistemática por parte del bloque justicialista liderado por José Mayans en el Senado.
Tensión en el Senado
La declaración de Bullrich no es casual. Como «interventora» virtual de la Cámara Alta enviada por el Ejecutivo para ordenar la tropa propia, su rol es garantizar que el próximo viernes la reforma se convierta en ley. Sus palabras buscan polarizar la discusión y exponer a la oposición ante la opinión pública, en un contexto donde el Gobierno nacional intenta demostrar fuerza legislativa tras meses de negociaciones.
La respuesta de Unión por la Patria aún no se ha hecho esperar, pero el clima para la sesión del viernes anticipa un debate plagado de reproches cruzados y una fractura cada vez más profunda entre el oficialismo y la oposición.
