
La División de Control y Ordenamiento Urbano informó los resultados de las inspecciones realizadas entre el 16 y el 22 de febrero. Se retiraron de circulación a 9 conductores con alcoholemia positiva y se retuvieron 73 vehículos por diversas irregularidades.
La Municipalidad de Bahía Blanca, a través de la División de Control y Ordenamiento Urbano, difundió el balance de los operativos de tránsito realizados durante la última semana en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Las cifras reflejan una intensa actividad de control orientada a la prevención de accidentes y al cumplimiento de la normativa vigente, arrojando un saldo de casi un millar de ciudadanos interceptados.
Alcoholemia y seguridad vial
Uno de los datos más relevantes del informe semanal es la detección de 9 conductores que circulaban bajo los efectos del alcohol. Tras arrojar resultados positivos en los tests correspondientes, fueron catalogados como «potenciales conductores peligrosos» y retirados de la vía pública de manera inmediata.
Estos controles, que se intensifican durante las horas nocturnas y los fines de semana, forman parte de la política de tolerancia cero que busca reducir los siniestros viales vinculados al consumo de sustancias.
Vehículos retenidos y actas de comprobación
En el período comprendido entre el lunes 16 y el domingo 22 de febrero, los agentes municipales procedieron a la retención de un total de 73 vehículos. El desglose de las unidades secuestradas indica una mayor incidencia en el sector de las dos ruedas, con 45 motocicletas y 28 automóviles trasladados al corralón municipal por falta de documentación habilitante o fallas en las medidas de seguridad.
Asimismo, la actividad de los inspectores fue incesante en cuanto a la verificación administrativa: se llevaron a cabo 958 controles de documentación integral y se labraron 375 actas de comprobación por diversas infracciones a la Ley de Tránsito.
Prevención continua
Desde el área de Control y Ordenamiento Urbano recordaron que estos operativos se mantienen de forma sorpresiva y rotativa en toda la ciudad. El objetivo no es solo la sanción, sino garantizar que quienes circulan por las calles bahienses lo hagan con la documentación en regla y en condiciones psicofísicas aptas, protegiendo tanto la integridad del conductor como la de terceros.
