
La última encuesta de la UIBB revela que, aunque la rentabilidad y el nivel de actividad se vieron afectados en el inicio de 2026, las empresas locales mantienen expectativas de crecimiento. El impacto de las catástrofes climáticas diferencia la percepción local respecto al resto del país.
El Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial de Bahía Blanca presentó su informe de marzo de 2026, basado en un relevamiento realizado entre el 5 y el 13 de este mes. El documento ofrece una radiografía compleja del sector: un presente marcado por dificultades operativas y financieras, pero un horizonte que, para la mayoría de los industriales bahienses, se presenta con signos de recuperación y una renovada intención de generar empleo.
De acuerdo con el informe, el desempeño de las empresas desde el cambio de gobierno ha mostrado una tendencia a la baja en variables críticas. El nivel de actividad sufrió un retroceso para el 36% de los encuestados (sumando quienes empeoraron «levemente» y «mucho»), mientras que la rentabilidad fue la variable más golpeada, con un 49% de las empresas reportando resultados negativos. Estas cifras reflejan los desafíos de un esquema económico en transición y las trabas persistentes en los circuitos financieros y la cadena de pagos.
El factor climático y la comparación nacional
Uno de los puntos más destacados de la encuesta es la percepción de la realidad local frente a la nacional. Según el análisis de la UIBB, Bahía Blanca se percibe en una situación «levemente inferior» o «sustancialmente inferior» respecto al resto del país. Este fenómeno se atribuye a la «huella profunda» que dejaron las catástrofes climáticas en el tejido empresarial local, cuyos efectos parecen haber superado, momentáneamente, el dinamismo histórico de los complejos petroquímico, portuario y energético.
A pesar de este diagnóstico, el optimismo persiste. El 49% de los industriales cree que la situación de su empresa mejorará en lo que resta del año. Este voto de confianza se traduce de forma directa en el mercado laboral: existe una mayor intención de aumentar la dotación de personal en comparación con relevamientos anteriores, lo que sugiere que el empresariado apuesta por una reactivación en el corto plazo.
Modernización laboral e importaciones
El informe también indagó sobre las reformas estructurales. Las políticas de modernización laboral cuentan con una aceptación generalizada en el sector, aunque persisten dudas sobre si estas medidas lograrán efectivamente disminuir la conflictividad o garantizar un aumento neto del empleo de manera inmediata.
En cuanto a la apertura de importaciones, el impacto es dual. Por un lado, las empresas reportan un beneficio por la baja en los costos de los insumos; por el otro, enfrentan una caída en los precios de venta y una presión extra sobre la rentabilidad debido a la competencia. Para la UIBB, el desafío del 2026 será estabilizar estas variables financieras para que el optimismo de las expectativas se transforme en una realidad de crecimiento sostenido.
