
A un año del incidente que casi le costó la vida, Pablo Grillo logró una recuperación casi milagrosa. El fotógrafo recibió el impacto de una cápsula de gas lacrimógeno en la cabeza mientras cubría una marcha de jubilados frente al Congreso. Ese disparo de un efectivo de Gendarmería (luego identificado como el cabo Héctor Jesús Guerrero) lo dejó en terapia intensiva y lo obligó a meses de internación.
Pese a las secuelas, Grillo quiere seguir con la fotografía. Este martes 24 de marzo participó de la marcha por el Día de la Memoria, en el 50° aniversario del último golpe de Estado en Plaza de Mayo, donde además pudo subir al escenario.
“Vine con la cámara, si no, no venía. Saqué un montón de fotos. Siempre es un orgullo estar en la Plaza”, dijo Grillo a C5N. “Ahora me saludan, me piden fotos. Es muy fuerte el cariño que recibo”, contó.
Tras ese evento, sostuvo que no guarda rencor por lo que le ocurrió. “El rencor es para los hipócritas. Yo trato de no serlo. No, el rencor es para los que no tienen corazón”, describió.
Sin embargo, Grillo sí apuntó contra la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a la que responsabiliza de la represión que derivó en el impacto traumático que recibió. “Sí le tengo rencor a Bullrich. Es una hija de remil…”, afirmó en diálogo con Futurock.
Grillo criticó a la actual senadora por las declaraciones posteriores que hizo sobre su caso: “Sí, porque aparte de todas las cosas que fue diciendo después, ¿no? Justo hablamos… Es una basura. Bullrich es una basura. Como persona no tendría que haber dejado de existir en la época de los… de los milicos. Existe porque algo habrá hecho”, sostuvo.
En entrevistas recientes, Grillo ya había colocado a Bullrich como principal responsable de lo ocurrido: “Guerrero está hasta las manos, pero la justicia debería apuntar hacia más arriba, hacia los responsables del operativo y los responsables políticos, hasta llegar a Patricia Bullrich”, dijo a Página/12 hace dos semanas.
