
Las empresas de colectivos bahienses profundizan el recorte de servicios ante el desequilibrio financiero. Desde este lunes 20 de abril, las unidades circulan con cronograma de fin de semana y mantienen la suspensión total de recorridos después de las 20:30.
El sistema de transporte público de Bahía Blanca atraviesa una de sus crisis más agudas de los últimos años. La empresa Rastreador Fournier confirmó que, a partir de este lunes 20 de abril de 2026, todas sus líneas operarán bajo el esquema de frecuencias correspondiente a los días sábados. Esta medida se suma a la suspensión del servicio nocturno que ya rige desde el pasado fin de semana en conjunto con la firma T.A. San Gabriel.
Bajo este nuevo diagrama de emergencia, la primera salida desde las cabeceras se realiza a las 6:30, mientras que el último servicio del día parte a las 20:30. Según las prestatarias, esta restricción horaria y de frecuencia es la «única forma de subsistencia» ante el agotamiento de su capacidad financiera.
El desfasaje de costos como detonante
Las compañías fundamentan este recorte en un marcado desequilibrio entre los ingresos del sistema y los gastos operativos. Actualmente, el precio del combustible se sitúa un 50% por encima de lo reconocido por el Municipio en el último estudio de costos de noviembre de 2025. En el mismo periodo, los costos salariales registraron un incremento del 20%.
«Se ha debido tomar la difícil pero inevitable decisión de disminuir el servicio; es decir, brindar el servicio posible antes de no poder brindar ninguno», expresaron las empresas en un comunicado conjunto. La situación se vio agravada, además, por la baja demanda de pasajeros registrada durante los meses de verano.
Un reclamo urgente a las autoridades
Desde el sector empresarial aclararon que esta situación es «completamente ajena a su voluntad», ya que la fijación de tarifas, la actualización de subsidios y la determinación de recorridos dependen exclusivamente del poder público. En este sentido, reiteraron el pedido urgente a las autoridades locales para que adopten medidas de financiamiento que eviten el colapso total de la actividad.
La restricción en las frecuencias y la falta de colectivos durante la noche y madrugada se mantendrán vigentes de forma indefinida, hasta tanto se cuente con la garantía de recursos necesarios para normalizar las prestaciones.
