
El canciller Pablo Quirno expuso ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde calificó la obstrucción de la vía marítima como una «grave violación al derecho internacional». Además, confirmó la expulsión del encargado de negocios iraní y respaldó las acciones de Estados Unidos e Israel en la región.
En un discurso marcado por la firmeza y el alineamiento geopolítico, el canciller argentino, Pablo Quirno, intervino ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para sentar la postura oficial del país respecto al conflicto en Medio Oriente. El eje central de su exposición fue la condena explícita a la decisión de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales y energéticas más críticas del planeta.
Durante el Debate Abierto sobre Seguridad Marítima, Quirno advirtió que alterar el funcionamiento de esta vía estratégica «constituye una conducta ilegal que no puede ser relativizada». Según el jefe de la diplomacia nacional, el bloqueo no solo interrumpe el flujo comercial, sino que atenta contra el principio de libertad de navegación, al que definió como una condición básica para la paz y la estabilidad global.
Un posicionamiento sin ambigüedades
La intervención de Quirno no se limitó a la cuestión técnica del tránsito marítimo. El canciller formuló un respaldo abierto a las respuestas militares y diplomáticas de Estados Unidos e Israel, reafirmando el giro en la política exterior argentina. En este sentido, fue contundente al mencionar que el Gobierno ha calificado formalmente como organizaciones terroristas a la Guardia Revolucionaria Islámica, la Fuerza Quds, Hezbollah y Hamas.
«Frente al terror, la Argentina no es tibia, responde con determinación», enfatizó Quirno. Como prueba de esta postura, informó al Consejo sobre la reciente expulsión del encargado de negocios iraní en territorio argentino, una medida que profundiza el quiebre de relaciones con el régimen de Teherán.
Impacto económico y seguridad global
El canciller subrayó que la obstrucción de rutas por donde circula una porción decisiva del comercio mundial genera distorsiones que presionan sobre los precios internacionales. Quirno señaló que las acciones de Irán ponen en riesgo la seguridad energética y alimentaria a escala global, afectando no solo a los estados ribereños sino a toda la comunidad internacional.
«La Argentina actúa en el escenario internacional con coherencia y sin ambigüedades. Nuestra posición no admite equidistancias frente a quienes amenazan la libertad», sentenció para cerrar su alocución, haciendo un llamado directo a que el Consejo de Seguridad actúe con determinación ante lo que consideró una amenaza directa al orden establecido.
