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Abaten a un sospechoso tras un tiroteo en la Casa Blanca

Un atacante fue neutralizado por el Servicio Secreto tras abrir fuego en las inmediaciones de la residencia oficial en Washington. El presidente Donald Trump se encontraba seguro en el Salón Oval durante el incidente.

La tranquilidad de la capital estadounidense se vio interrumpida este sábado por un violento episodio balístico en las cercanías de la Casa Blanca. Un individuo, cuya identidad aún se mantiene bajo reserva, abrió fuego de manera indiscriminada contra las instalaciones gubernamentales, desencadenando una respuesta inmediata de las fuerzas de seguridad, que lograron neutralizar al agresor en una zona aledaña a los jardines del recinto.

Según informaron los voceros oficiales, el sujeto ingresó a la intersección de la calle 17 y la avenida Pennsylvania portando armamento oculto en una mochila. Al extraer el arma, comenzó a disparar hacia el perímetro protegido, lo que provocó una réplica armada por parte del personal especializado. El atacante resultó gravemente herido durante el enfrentamiento y, tras ser trasladado al hospital George Washington, falleció a las pocas horas de su ingreso.

El despliegue de seguridad derivó en el cierre total de las vías de acceso cercanas y el resguardo preventivo de los equipos de prensa acreditados en la zona. Las primeras investigaciones señalan que el agresor contaba con antecedentes penales y una restricción legal de acercamiento a dependencias gubernamentales. Además, las autoridades reportaron que un peatón fue alcanzado por un proyectil en la vía pública, aunque las pericias forenses trabajan para determinar el origen preciso del disparo.

Mientras la situación se desarrollaba en el exterior, el presidente Donald Trump se encontraba en el Salón Oval coordinando acuerdos diplomáticos. Según comunicaron fuentes de inteligencia, los protocolos de resguardo se activaron de manera óptima y las actividades del mandatario no sufrieron alteraciones. Brigadas especiales con armamento pesado tomaron posiciones estratégicas en los techos del edificio para prevenir posibles réplicas, mientras que los registros audiovisuales captaron momentos de tensión en los que periodistas presentes en el lugar debieron buscar refugio ante el estruendo de los proyectiles.

Este hecho eleva nuevamente las alertas de seguridad pública en Washington, dado el antecedente reciente de evacuación ocurrido durante la tradicional cena de periodistas el pasado 25 de abril. Actualmente, el FBI y agencias federales coordinan tareas conjuntas para descartar conexiones con organizaciones delictivas y profundizar en la investigación del atentado.

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