
El piloto argentino finalizó en la sexta posición en el circuito Gilles Villeneuve, sumando ocho puntos fundamentales para Alpine tras una carrera marcada por incidentes y una gestión estratégica impecable.
Franco Colapinto vivió una jornada inolvidable en el Gran Premio de Canadá de Fórmula 1 al cruzar la bandera a cuadros en la sexta colocación, consolidando así su mejor desempeño desde su llegada a la escudería Alpine. El argentino, que partió desde la décima posición de la grilla, demostró madurez para gestionar una carrera sumamente compleja y llena de alternativas.
Durante el inicio de la prueba, el pilarense mantuvo un ritmo sólido, optimizando el rendimiento de sus neumáticos medios. La clave estratégica se presentó en la vuelta 30, cuando un problema en el monoplaza de George Russell forzó un Virtual Safety Car. Ante esta oportunidad, el equipo Alpine ordenó el ingreso a boxes para montar gomas duras, una decisión que, aunque efectiva, tuvo un momento de máxima tensión: al salir de la zona de servicio, Colapinto perdió momentáneamente el control por la baja temperatura de los neumáticos, rozando levemente el muro, aunque logró retomar la marcha sin daños estructurales.
A medida que avanzaba la competencia, la lista de abandonos se fue incrementando. Los retiros de pilotos como Lando Norris, Fernando Alonso, Alex Albon y el propio Russell, sumado a la consistencia del argentino en pista, permitieron que Colapinto escalara posiciones hasta establecerse en el sexto lugar.
La victoria de la jornada quedó en manos de Andrea Kimi Antonelli, quien lideró la prueba con solvencia. El podio fue completado por Lewis Hamilton y Max Verstappen. Con este resultado, Colapinto no solo logra su mejor marca personal en la categoría reina, sino que aporta ocho unidades vitales para el campeonato de constructores de Alpine, reafirmando su proyección y adaptabilidad en un circuito tan exigente como el de Montreal.
