
La cadena de supermercados Dia puso en marcha un proceso para encontrar comprador o socio estratégico para su operación argentina y le otorgó el mandato de búsqueda al banco Santander. Preocupación por los mas de 3.500 puestos laborales de manera directa y otros 4.000 de manera indirecta.
Consultada al respecto por el diario porteño La Nación, la empresa evitó pronunciarse: desde Grupo Dia remarcaron que “no hacen comentarios sobre rumores de mercado ni valoran especulaciones”.
Pérdidas, devaluación y caída del consumo
Según la memoria anual presentada por el grupo español hace pocas semanas, las ventas brutas de Dia en el país alcanzaron los 1.510 millones de euros (unos USD 1.750 millones), una caída del 15,1% frente al año anterior. La empresa atribuyó el retroceso a la fuerte contracción del consumo doméstico y a una depreciación cercana al 40% del peso durante el período.

La operación local cerró además con una pérdida neta de 51,3 millones de euros, más de cuatro veces el rojo de 12,7 millones del ejercicio anterior, golpeada principalmente por el impacto de la inflación sobre los estados contables.
El dato se conoce, además, en un contexto económico que sigue sin dar tregua: el consumo no repunta y cayó 2,7% en junio.
Un gigante con más de mil sucursales
Dia nació en España, tiene su sede en Madrid y está controlada por el fondo de inversión LetterOne, del empresario ruso Mijaíl Fridman. Argentina y España son hoy los dos únicos mercados donde opera la cadena, cuyo CEO local es Martín Tolcachir, exdirector de Mercadería de Carrefour Argentina.
En el país opera desde fines de los ’90 y hoy cuenta con más de 1.000 tiendas (cerca de un cuarto propias y el resto bajo franquicia) y cinco centros de distribución, con fuerte presencia en el AMBA y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Salta y Jujuy.
La operación emplea a 3.200 trabajadores en forma directa y a otros 4.500 a través de franquicias. Su programa de fidelización, Club Dia, reúne a más de cuatro millones de clientes, y la marca propia de la cadena supera los 1.000 productos, elaborados junto a una red de unos 200 proveedores locales, en su mayoría pymes.
Por ahora no trascendieron nombres de posibles interesados ni una valuación de referencia, aunque en el mercado no descartan que aparezcan jugadores regionales, fondos de inversión con experiencia en consumo y grupos locales que buscan ganar escala en un sector todavía muy fragmentado.
