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Trabajadores de Sport Club reclaman volver a trabajar: “Nadie se quiere quedar sin trabajo”

Los empleados autoconvocados de Sport Club Bahía Blanca hicieron pública su preocupación por la situación laboral que atraviesan desde la clausura del establecimiento. Son 23 trabajadores directos, entre profesores, personal de recepción, administración y mantenimiento. Presentaron un escrito ante el Tribunal Municipal de Faltas N°1 para solicitar que, una vez dadas las condiciones correspondientes, puedan recuperar sus puestos y retomar la actividad.

Los trabajadores autoconvocados de Sport Club Bahía Blanca decidieron hacer visible su situación laboral luego de varias semanas sin poder desarrollar normalmente sus tareas a raíz de la clausura del establecimiento, dispuesta después del fallecimiento de un hombre ocurrido en el interior del gimnasio.

En diálogo con Martín Orta, durante el programa “De Primera Mano”, que se emite por LU3 y FM Ondas 94.3, Nadia, una de las empleadas del establecimiento, explicó los motivos que llevaron al grupo de trabajadores a plantear públicamente su preocupación.

“Queríamos ser prudentes por respeto y porque sabemos que la Justicia tiene sus tiempos, pero bueno, estamos viendo que evidentemente sigue habiendo complicaciones”, señaló.

La trabajadora explicó que el grupo decidió esperar antes de hacer público el reclamo, principalmente por respeto a la familia de la persona fallecida y porque entendían que la investigación debía avanzar. Sin embargo, la prolongación del cierre comenzó a generar incertidumbre entre quienes dependen laboralmente de la actividad del gimnasio.

Son 23 trabajadores directos afectados

De acuerdo con lo expresado por Nadia, actualmente son 23 los trabajadores directos alcanzados por la situación. Se trata de profesores, personal de recepción, administración y mantenimiento.

La situación, según explicó, no se limita exclusivamente a quienes tienen una relación laboral directa con el establecimiento. También existen proveedores y prestadores de servicios que dependen, de manera directa o indirecta, del funcionamiento del gimnasio.

No solamente somos nosotros, sino que abarca un poco más”, remarcó la empleada.

El reclamo de los trabajadores quedó formalizado mediante una presentación ante el Tribunal Municipal de Faltas N°1, incorporada al Expediente N°1-2026-18081, y lleva la firma de numerosos empleados.

El objetivo de la presentación es que la situación laboral de quienes trabajan en el lugar sea contemplada mientras continúan las actuaciones judiciales y administrativas.

Un pedido que busca certezas

Los empleados sostienen que comprenden la necesidad de que la investigación avance y que las autoridades determinen las circunstancias del fallecimiento ocurrido en el establecimiento.

En ese sentido, aclararon que su reclamo no pretende interferir con la causa judicial ni desconocer el dolor de los familiares de la persona fallecida.

Nosotros estamos alzando la voz como trabajadores”, explicó Nadia.

El planteo apunta principalmente a conocer cuáles son los pasos que deben cumplirse para que, una vez finalizadas las actuaciones correspondientes y garantizadas las condiciones necesarias, el gimnasio pueda volver a funcionar y los trabajadores puedan regresar a sus puestos.

“Más que eso, reglas claras”, sostuvo la empleada.

Para los trabajadores, contar con información precisa sobre los requisitos pendientes resulta fundamental para poder proyectar su situación laboral y saber qué posibilidades existen de recuperar sus tareas habituales.

La incertidumbre por la extensión de la clausura

Uno de los principales puntos de preocupación es el tiempo que puede extenderse la clausura.

Según manifestó Nadia, los responsables del establecimiento mantienen el compromiso de continuar abonando los salarios de los trabajadores mientras la situación se mantenga, pero la incertidumbre aumenta a medida que pasan las semanas sin actividad.

Nadie se quiere quedar sin trabajo”, afirmó.

La frase sintetiza la preocupación central del grupo: preservar sus fuentes laborales y evitar que una situación derivada de una investigación judicial termine generando consecuencias permanentes sobre quienes no son parte de la causa.

Los trabajadores buscan, de esta manera, que se pueda establecer con claridad qué condiciones deben cumplirse y qué camino administrativo resta recorrer antes de una eventual reapertura.

El contexto de la investigación

El reclamo laboral se produce mientras continúa la investigación por la muerte de Juan Roberto Cafasso, un abogado de 69 años y exdirector del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, quien falleció el 6 de junio luego de caer desde un sector elevado del gimnasio. El fiscal Cristian Aguilar quedó a cargo de la investigación y dispuso inicialmente la clausura del establecimiento y distintas medidas periciales.

En el marco de las actuaciones también surgieron cuestionamientos relacionados con la situación administrativa del establecimiento. Medios locales informaron que el gimnasio contaba con una habilitación provisoria que había vencido y que en abril se había labrado un acta municipal por falta de habilitación, aunque en ese momento no se había dispuesto la clausura.

Posteriormente, la investigación incorporó distintos testimonios. Según una publicación de La Brújula 24, empleados declararon sobre advertencias previas relacionadas con el sector del entrepiso y señalaron que se habían producido situaciones que generaban preocupación respecto de ese espacio. Estos elementos forman parte de las actuaciones y deberán ser valorados por la Justicia.

“Queremos saber cuándo podemos volver”

Mientras la investigación continúa, los trabajadores plantean que necesitan que también se tenga en cuenta su realidad cotidiana.

La intención, según explicaron, no es acelerar los tiempos de la Justicia ni pedir una reapertura sin que se cumplan las condiciones necesarias. El pedido está orientado a conocer cuáles son esas condiciones, qué requisitos todavía deben cumplirse y qué posibilidades existen de que, una vez garantizada la seguridad del establecimiento, puedan regresar a sus puestos.

Para los 23 empleados directos, el gimnasio representa su fuente de trabajo y también una actividad de la que dependen otras personas y servicios.

Por eso, el reclamo apunta a obtener certezas en medio de un escenario todavía abierto, con una investigación judicial en curso y una clausura que mantiene paralizada la actividad.

Nadie se quiere quedar sin trabajo”, insistió Nadia, al resumir el pedido de los trabajadores.

Mientras las autoridades judiciales y municipales continúan con las actuaciones correspondientes, los empleados esperan que su situación pueda ser contemplada y que, cuando estén dadas las condiciones, puedan volver a trabajar.

Fuente: Entrevista realizada por Martín Orta a Nadia, trabajadora de Sport Club, en el programa “De Primera Mano”, por LU3 y FM Ondas 94.3.

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