
Cautela en el presente y confianza en el futuro
La confianza de los productores agropecuarios argentinos mostró una leve disminución durante el bimestre de julio y agosto de 2026. Según el último informe del Ag Barometer elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, el índice general cayó un 2,7% respecto a mayo, ubicándose en 147 puntos. A pesar de este retroceso mensual, los niveles se mantienen muy elevados en términos históricos, registrando un crecimiento interanual del 15,7% en comparación con el mismo período de 2025.
La caída del índice se explica principalmente por una baja del 4% en la percepción de las «condiciones presentes», arrastrada por un deterioro del 10% en la situación financiera actual de los productores. No obstante, las expectativas futuras se mantuvieron estables (solo cayeron un 1,8%) y el índice de condiciones de inversión logró una leve mejora del 1,5%, alcanzando su máximo histórico.
Inversiones selectivas y planes de siembra
El relevamiento destaca que el 64% de los encuestados considera que es un buen momento para realizar inversiones importantes. Sin embargo, persiste una brecha entre la oportunidad percibida y la acción inmediata: solo el 61% de ese grupo (un 39% del total general) planea concretarlas en el corto plazo. Las preferencias son sumamente selectivas y responden a diferentes objetivos: el 35% apunta a la compra de tierras como reserva de valor, el 23% a tractores para modernizar su capital productivo y un 19% a hacienda de cría ante expectativas favorables para la ganadería.
Respecto a la campaña 2026/27, el 68% de los productores adelantó que no modificará sus planes de siembra. Dentro del 32% que sí hará cambios, la tendencia marca un aumento en la superficie destinada al maíz (+13,3%) y a la soja (+9%), en detrimento del trigo (-9%), un cultivo que se vio afectado en los meses previos por la volatilidad en el precio de los fertilizantes.
El destino de la soja y la adopción de tecnología
Un dato relevante del informe gira en torno a la importante cantidad de soja de la campaña anterior que aún permanece sin vender. Lejos de la especulación cambiaria, el 68% de los productores aseguró que retiene la oleaginosa exclusivamente para hacer frente al pago de alquileres y gastos de la nueva campaña, la cual proyecta márgenes muy ajustados. Un 27% espera mejores precios internacionales, mientras que es minoritario el grupo que aguarda una baja de retenciones (12%) o una devaluación antes de octubre (11%).
Finalmente, el sector reafirma su apertura a la innovación: un 73% de los encuestados confía en que la Inteligencia Artificial y las herramientas de digitalización traerán beneficios concretos a sus explotaciones. El 46% espera que estas tecnologías impacten en un aumento directo de la producción, mientras que un 35% busca reducir los riesgos y la incertidumbre climática o de mercado.
