
Luego de atravesar un prolongado y delicado cuadro de salud que requirió más de tres semanas de asistencia médica especializada, la reconocida actriz Soledad Silveyra recibió el alta y regresó a su domicilio. La artista había permanecida internada durante 22 días continuos en un centro de salud privado debido a una severa fractura de pelvis y una fisura de sacro, lesiones de consideración que la obligaron a guardar reposo absoluto y someterse a un esquema intensivo de tratamiento físico.
Tras reencontrarse con la tranquilidad de su hogar, la emblemática figura del espectáculo argentino decidió compartir un emotivo escrito en primera persona a través de sus canales oficiales. En su declaración, Silveyra abordó con absoluta honestidad la complejidad del proceso que le tocó transitar, reconociendo el intenso dolor físico que debió soportar durante casi un mes de internación, al tiempo que remarcó la fortaleza emocional con la que encara esta nueva etapa de rehabilitación domiciliaria.


“Ya estoy en mi casa después de 22 días de internación. Tuve una fractura de pelvis y una fisura de sacro”, comenzó expresando la actriz en el inicio de su mensaje público, buscando llevar tranquilidad a sus seguidores y al ambiente artístico. En el mismo texto, abrió su corazón para describir las sensaciones que la acompañaron en este difícil trance: “Estoy poniendo toda la fuerza que puedo en recuperarme. He pasado por mucho dolor, pero con el apoyo de mi familia, de mis nietos amados, estoy convencida de que saldré adelante”.
El imprevisto problema de salud llevó a la intérprete a realizar una profunda reflexión personal respecto a su rutina y al ritmo de vida que venía sosteniendo. En ese sentido, Silveyra confesó que esta experiencia hospitalaria representó un punto de inflexión en su vida cotidiana, obligándola a replantearse sus prioridades en materia de cuidado personal. “Estoy convencida de que saldré adelante, queriéndome y respetándome y, fundamentalmente, cuidándome más de lo que he hecho hasta ahora”, manifestó con introspección.

A lo largo de su pronunciamiento, la actriz no escatimó en palabras de gratitud hacia todas aquellas personas y sectores que le brindaron contención emocional durante la prolongada estadía en el centro médico. Agradeció especialmente el gesto de sus colegas del medio artístico que se acercaron en momentos difíciles, la comprensión de la prensa y el afecto constante de sus vecinos de la calle Rodríguez Peña. Asimismo, dedico un párrafo de destacado reconocimiento a los profesionales del Sanatorio Otamendi, resaltando la labor de médicos, enfermeras, kinesiólogos, personal de cocina y asistentes que acompañaron su tratamiento diario con calidez humana.
Finalmente, desde su residencia y mientras inicia un riguroso proceso de kinesiología y reposo supervisado, Soledad Silveyra dejó en claro que la pasión por su vocación artística permanece intacta. Con la mirada puesta en su pronta evolución física, concluyó su mensaje renovando el compromiso con su público y expresando el deseo ferviente de regresar a la actividad teatral en cuanto su cuerpo se lo permita: “Los amo, mi gente querida, y les prometo hacer todo lo posible para poder estar pronto en el escenario”
