
La Universidad Nacional de La Plata alcanzará un hito histórico para el desarrollo tecnológico, la ciencia y la educación pública del país con el puesta en órbita del USAT-1, el primer satélite CubeSat universitario argentino concebido en formato 3U. El dispositivo espacial, diseñado y construido íntegramente por docentes, estudiantes, becarios e investigadores de la Facultad de Ingeniería de la UNLP, será lanzado al espacio a bordo de un cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, situada en California, Estados Unidos.
Para acompañar este acontecimiento trascendental para la historia de la ciencia nacional, la Facultad de Ingeniería organizó una jornada especial con transmisión en directo para seguir el despegue en vivo. La actividad se llevará a cabo en el Aula Fernández del Edificio Central de la unidad académica y contará con las exposiciones de las ingenieras Sonia Botta y Aldana Guilera, coordinadoras de la iniciativa. El evento también podrá seguirse en tiempo real de forma remota a través del canal oficial de YouTube de la casa de altos estudios ([youtube.com/@Ingenieria_UNLP](https://youtube.com/@Ingenieria_UNLP)). Durante el encuentro, el equipo técnico brindará detalles pormenorizados sobre el proceso de desarrollo, la integración de componentes, la electrónica de a bordo, el funcionamiento de los paneles solares, la carga útil y la estación de seguimiento terrestre.
El proyecto espacial inició su recorrido en el año 2021 a partir del trabajo conjunto entre el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), conducido por el decano Marcos Actis, y el grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT). Con dimensiones extremadamente compactas de 10 por 10 por 34 centímetros y un peso total cercano a los 3 kilos, toda la plataforma de servicios del USAT-1 fue desarrollada localmente en los laboratorios de la universidad. Entre sus principales innovaciones técnicas se destaca un receptor GPS multiantena de alta complejidad, diseñado específicamente por el equipo de investigación para garantizar la precisión de la misión.
La misión científica y operativa del satélite estará centrada en la demostración tecnológica de observaciones terrestres mediante el análisis de señales GNSS. Esta metodología permitirá obtener mediciones atmosféricas clave sobre variables como presión, temperatura y humedad, además de registrar parámetros fundamentales del suelo, entre los que se incluyen indicadores de humedad de la tierra, altimetría, rugosidad del terreno y estado de la cobertura vegetal en distintas regiones del país.
Asimismo, la iniciativa se destaca por un nivel óptimo de eficiencia en la administración de recursos económicos. Mientras que el costo de desarrollo para un satélite de este estándar ronda habitualmente los 200 mil dólares en el mercado internacional, el equipo de la UNLP logró concretarlo con una inversión de 70 mil dólares destinados a materiales e insumos de fabricación y becas de investigación. Dichos fondos fueron cubiertos mediante recursos propios generados por el Centro Tecnológico Aeroespacial a través de servicios de transferencia tecnológica hacia el sector productivo. En tanto, la contratación del servicio de puesta en órbita demandó un desembolso de 100 mil dólares, financiado en un 75 por ciento con partidas de la universidad y el 25 por ciento restante a través de un subsidio otorgado por la actual Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación. Cabe destacar que el proyecto contó con el apoyo y la colaboración técnica de instituciones centrales del sistema científico argentino como la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).
















