
La industria metalúrgica nacional atraviesa un escenario paradójico marcado por la coexistencia de indicadores récord en la producción de hidrocarburos y una acentuada contracción en la fabricación de bienes de capital y maquinaria pesada de origen local. Esta realidad fue expuesta de manera pormenorizada por representantes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) y del sector productivo durante una reunión de trabajo llevada a cabo en la Casa de Gobierno bonaerense junto al gobernador Axel Kicillof e integrantes de su equipo ministerial.
Durante el encuentro, los dirigentes industriales y los funcionarios provinciales evaluaron el impacto que las actuales políticas económicas están provocando sobre las pequeñas y medianas empresas (pymes) que actúan de manera directa como proveedoras clave en los sectores de petróleo, gas y minería. En ese contexto, los empresarios requirieron de manera urgente el diseño e implementación de medidas de protección y fomento que permitan potenciar el entramado productivo nacional frente a la competencia importada.
La brecha entre el récord primario y la caída industrial
En declaraciones formuladas a Radio Provincia AM1270, el presidente de ADIMRA, Elio Del Re, brindó detalles precisos sobre el diagnóstico elevado a las autoridades y expresó su profunda preocupación por el marcado contraste que se registra en la economía real. «Claramente estamos en récords de exportaciones de crudo, y por el otro lado vemos al sector que provee máquinas y equipos que está en algún retroceso. Si comparamos con el mismo mes del año anterior, estamos con una caída del 5 o 6%, y si lo comparamos con dos años atrás, estamos con caídas del 14 o 15%», advirtió el dirigente con cifras concretas sobre la recesión que afecta a las fábricas del sector.
El titular de la entidad fabril fundamentó su preocupación al analizar los esquemas de abastecimiento y compras que se están instrumentando mediante las normativas de promoción vigentes. En tal sentido, Del Re precisó de manera categórica que «el 90% de las importaciones por RIGI son metalúrgicas» y alertó sobre la capacidad instalada subutilizada en el territorio nacional: «Gran parte de ellas se fabrican o se pueden fabricar en la Argentina, y están entrando cerca de USD 100 millones por mes. Si nosotros interpolamos eso en los términos de un año, son USD 1.000 o USD 1.200 millones de dólares».
Capacidades nacionales, RIGI y marco macroeconómico
A pesar del complejo diagnóstico presentado, el titular de ADIMRA remarcó que existe una oportunidad histórica de desarrollo soberano si se logra alinear la extracción de recursos con el valor agregado local. «Si podemos combinar las capacidades industriales con los recursos naturales de Argentina, el potencial es muy importante. Claro, para que aquello ocurra, tiene que haber políticas adecuadas que puedan enmarcarlos», sostuvo el referente industrial.
Por último, si bien Del Re valoró de manera positiva las herramientas e iniciativas que se encuentran en etapa de evaluación dentro del Ejecutivo bonaerense para brindar alivio y financiamiento a las pymes provinciales, aclaró que los cambios estructurales dependen de variables que exceden el ámbito subnacional. «La Provincia está planteando alguna serie de acciones, pero tenemos que ser conscientes también que las definiciones de esta política, lo que puede cambiar realmente el rumbo, son las decisiones que se toman a nivel nacional. Ahí se pueden articular algún tipo de acciones que puedan poner al sector en mayor movimiento», concluyó el dirigente fabril, haciendo un llamado a coordinar medidas macroeconómicas entre Nación y Provincia para preservar los puestos de trabajo del sector.
