
El clima institucional y deportivo en River Plate atraviesa una etapa de profunda transición y reordenamiento tras la renuncia de Eduardo Coudet a la dirección técnica. En medio de este escenario complejo, la figura de Leonardo Ponzio emergió para asumir la responsabilidad de tomar las riendas del primer equipo de manera interina, con el difícil cometido de encausar el rumbo futbolístico del plantel en la recta más exigente y decisiva del Torneo Clausura 2026. La sólida victoria conseguida por 3-0 ante Belgrano en Córdoba no solo aportó tres puntos vitales para acomodar al Millonario en ambas tablas de posiciones, sino que también devolvió aire y tranquilidad interna de cara al futuro inmediato.
Al término del compromiso disputado en el Estadio Mario Alberto Kempes, y cumpliendo con las normativas protocolares de la Liga Profesional de Fútbol, Ponzio compareció ante los medios periodísticos acreditados en la sala de conferencias. Ante la consulta directa respecto al escrutinio público sobre su interinidad y los rumores permanentes acerca de la contratación de un nuevo cuerpo técnico definitivo, el exmediocampista adoptó una postura tajante, transparente y de absoluta entrega hacia los colores del club. «Sé el lugar en el que estoy, no le voy a hacer daño a River nunca y eso me deja tranquilo», sentenció sin titubear ante los micrófonos, despejando cualquier suspicacia sobre apetencias personales y ratificando que su único desvelo es el bienestar de la institución.
El análisis táctico del triunfo en Córdoba y la identidad de juego
Más allá del plano estrictamente político e institucional, el entrenador interino profundizó en el análisis futbolístico del rendimiento exhibido por sus dirigidos frente al Pirata cordobés, destacando la convicción con la que encararon el trámite del encuentro desde el pitazo inicial. «Era para ganar. El protagonismo es de los jugadores, hicieron todo lo que venimos haciendo y siempre intentamos», manifestó Ponzio, ponderando la predisposición del grupo para asimilar rápidamente los conceptos tácticos propuestos durante los entrenamientos semanales.
En la misma línea argumental, el técnico remarcó la importancia de sintonizar con la exigencia histórica del paladar negro riverplatense: «Al Mundo River le gusta verse así y con estos jugadores, creo que pueden dar mucho y van a disfrutar mucho en este club». Asimismo, reflexionó sobre el proceso de maduración que transita el conjunto de Núñez, señalando que en el fútbol de máxima exigencia la eficacia resulta un factor determinante: «Perfecto en la vida no hay nada y lo sabemos. Sí que lo fuimos a buscar. En otros partidos tuvimos las mismas situaciones, pero cuando convertís se abren los partidos».
Otro de los aspectos centrales abordados por Ponzio durante el contacto con la prensa estuvo ligado a la solidez defensiva y la imperiosa necesidad de resguardar la valla propia, un déficit que el equipo venía arrastrando en sus presentaciones previas. «Mantener el arco en cero le da seguridad a todos. Al defensor le da respaldo y hasta al delantero», aseguró con autoridad. En el plano estratégico, el DT reveló los motivos tácticos detrás de la disposición elegida para visitar tierras cordobesas: «Hoy quisimos ser superiores por dentro, teniendo el famoso enganche y eso te hace jugar con un solo 5, pero es una variante jugar con doble 5».
Gestión de cargas, la lesión de Fausto Vera y la jerarquía de Ángel Correa
Consultado sobre la diagramación de la formación inicial y las variantes introducidas para visitar a Belgrano, Ponzio reconoció que el vertiginoso calendario oficial obligó a administrar de manera quirúrgica el desgaste físico del plantel profesional. «Veníamos de jugar sábado-miércoles y necesitaba frescura», explicó el entrenador. No obstante, lamentó el imprevisto físico sufrido por uno de los mediocampistas en el transcurso del juego: «Sobre lo ocurrido con Fausto Vera, entró y tuvo una lesión. Podés tirar de los chicos que están frescos y de los otros. Necesitábamos ese tipo de energía».
Hacia el tramo final de la conferencia, el director técnico interino se detuvo a destacar el nivel superlativo que viene exponiendo Ángel Correa, erigiéndose como una pieza desequilibrante en el frente de ataque del Millonario. «Es jugador de Selección. Es lo que hizo en todos sus clubes», deslizó Ponzio a modo de elocuente elogio. Para cerrar, valoró el complejo proceso de adaptación del delantero al mundo riverplatense: «De a poco va entendiendo el Mundo River, no es fácil para llegar y entender todo lo que sucede. Tiene la calidad para hacerlo y esperemos que nos dé más alegrías».
