
Trabajadores de la salud de todo el país se congregarán este viernes en un Congreso en la Ciudad de Buenos Aires para abordar lo que califican como una «crisis sin precedentes» en el sistema sanitario. La flamante Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS) advierte sobre bajos salarios, fuga de profesionales y el desmantelamiento de políticas públicas fundamentales.
La salud pública argentina se encuentra en un estado de emergencia, según la contundente denuncia de los trabajadores del sector. Bajo el lema «Los trabajadores de la salud estamos de pie», la recién conformada Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS) ha convocado a un Congreso crucial este viernes 30 de mayo en la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo central de este encuentro es evaluar la crítica situación sanitaria que atraviesa el país y definir un plan de acción conjunto para enfrentar lo que describen como una «crisis sin precedentes» del sistema.
La jornada congregará a un amplio espectro de representantes gremiales de diversas provincias, incluyendo Buenos Aires, Jujuy, Chubut, Entre Ríos, Salta, Corrientes, Río Negro, Córdoba y Mendoza, además de la Ciudad de Buenos Aires. La coincidencia entre todos es rotunda: «no hay margen para más motosierra en el sistema de salud». Los profesionales subrayan la imperiosa necesidad de proteger y fortalecer el sistema sanitario, especialmente ante la creciente demanda de atención provocada por el aumento de la pobreza y la profunda crisis económica que atraviesa el país.
Uno de los temas centrales y más urgentes del Congreso será la cuestión salarial. Desde FESINTRAS, la advertencia es clara y preocupante: «los salarios en salud son bajos en todo el país y el pluriempleo es un problema cada vez mayor». La situación se agrava en los hospitales que dependen directamente del Gobierno Nacional, donde los trabajadores denuncian que «prácticamente no han tenido paritarias ni actualizaciones salariales». Esta precariedad salarial tiene una consecuencia directa y alarmante: la fuga de profesionales del sector público hacia el ámbito privado, dejando al sistema con una carencia de personal calificado.
El encuentro se desarrollará en un contexto de grave crisis que impacta directamente en el sistema público de salud. FESINTRAS describe un escenario desolador: «cientos de despidos, hospitales nacionales vaciados y amenazados de cierre, desmantelamiento de programas de promoción y prevención, eliminación de organismos claves, cierre de Residencias y servicios, y reducción y fuga de personal altamente calificado en hospitales de referencia, como el Garrahan, Bonaparte, Cuenca Alta y El Cruce». Este panorama dibuja un sistema al borde del colapso, afectando la calidad y la accesibilidad de la atención médica para millones de argentinos.
Frente a este complejo y sombrío escenario, el Congreso no solo buscará definir acciones de protesta, sino que también promoverá la realización de «Foros en Defensa de la Salud» en todas las provincias. Estos foros buscan involucrar activamente a pacientes, instituciones y organizaciones de la salud, con el fin de aunar las luchas y generar una defensa colectiva del derecho a la salud.
En la antesala del encuentro, la Federación ha elevado fuertes cuestionamientos a las recientes medidas anunciadas por el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones. Entre estas medidas, FESINTRAS critica la desregulación de los medicamentos, la examinación de vacunas ya aprobadas, la revisión integral del sistema sanitario y, de manera categórica, la ratificación de la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Pablo Maciel, secretario general de CICOP y FESINTRAS, fue enfático en su rechazo a esta última decisión: «Desde todas las organizaciones de profesionales queremos expresar un enérgico rechazo a la salida de Argentina de la OMS». Maciel advirtió que «esta decisión no solo nos aísla de la comunidad internacional en temas de salud, sino que también debilita nuestra capacidad para enfrentar desafíos sanitarios que trascienden fronteras». Además, desde FESINTRAS sostuvieron que «El presidente Milei está abandonando a la población más vulnerable, a las personas con discapacidad, a los jubilados, a los pacientes de salud mental, oncológicos y a quienes padecen enfermedades crónicas».
A pesar de las abrumadoras dificultades, Maciel concluyó con un mensaje de resistencia y esperanza: «queremos recalcar que la fuerza laboral de la salud resiste, se organiza y busca los caminos para transformar esta dura realidad». La reunión de este viernes en la Ciudad de Buenos Aires se presenta, entonces, como un punto de inflexión para el futuro del sistema sanitario argentino y para la defensa del derecho fundamental a la salud de todos los ciudadanos.
