
Siempre la noche anterior a los partidos es el momento más importante. Ahí es donde agarro un poco de paz y me pongo a escribir, siento que me ayuda un montón.
Por fuera no demuestro cosas pero por dentro estoy sintiendo, pero eso pasa y creo que hay que normalizarlo también. Es representar a la Selección Argentina, es jugar ante 80 mil personas, no es nada fácil y sentir esos nervios es parte.
Yo tenía un DT en Argentinos que decía que a veces esos nervios son hasta necesarios para estar alerta”.
