
Según el Creebba, el rubro Alimentos y Bebidas registró una caída del 0,8% semanal. Sin embargo, el acumulado de la primera quincena se ubicó en el 1,4%, superando la tendencia del mes anterior.
La evolución de los precios de los productos de primera necesidad mostró un comportamiento dispar en las góndolas de Bahía Blanca durante la primera mitad del mes. De acuerdo con el último reporte del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (Creebba), el rubro de Alimentos y Bebidas registró un retroceso del 0,8% durante la segunda semana de mayo en comparación con los siete días previos.
A pesar de este respiro semanal, la dinámica inflacionaria en el segmento no se ha detenido. Al consolidar las primeras dos semanas del mes, el índice acumulado trepó al 1,4%. Esta cifra se posiciona ligeramente por encima del registro que mostraba el indicador a la misma altura de abril, lo que enciende señales de alerta sobre la inercia de costos subyacente.
Comportamiento sectorial: dispersión en las góndolas
El monitoreo de la canasta básica que realiza la entidad técnica bahiense evidenció una marcada dispersión de precios según las categorías. De los 13 grupos de productos que componen el relevamiento, 7 presentaron variaciones en alza, mientras que los 6 restantes mostraron retrocesos que terminaron por inclinar la balanza semanal hacia el terreno negativo.
El descenso semanal estuvo fuertemente influenciado por la caída en productos de alta ponderación en la mesa familiar, como las carnes y los productos secos de almacén:
| Producto | Variación Semanal |
| Arroz | -6,1% |
| Pollo | -3,6% |
| Carne vacuna | -2,8% |
En la vereda opuesta, los productos estacionales y los servicios embotellados presionaron fuertemente hacia el alza, limitando una baja mayor del índice general:
| Producto | Variación Semanal |
| Tomate | +16,5% |
| Agua | +12,4% |
| Papa | +10,8% |
El peso en el bolsillo
El rubro de los alimentos y las bebidas no alcohólicas constituye el componente con mayor peso relativo dentro del diseño metodológico del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Debido a esto, las mediciones de alta frecuencia —como el seguimiento semana a semana del Creebba— operan como un termómetro indispensable para anticipar el cierre inflacionario del mes.
Aunque el retroceso de la segunda semana frena el ritmo de aceleración, la aceleración quincenal acumulada frente a abril demuestra que la canasta de consumo doméstico en la ciudad continúa operando bajo un piso de volatilidad que condiciona de forma directa el poder adquisitivo de los bahienses.
