
En la recta final hacia las elecciones del 7 de septiembre, el candidato a legislador de Somos Buenos Aires, Andrés De Leo, defendió a su espacio como la única alternativa que prioriza los intereses de Bahía Blanca y criticó duramente a La Libertad Avanza por su «silencio» ante el abandono del gobierno nacional tras el temporal y la pérdida de la inversión del GNL.
En un contexto electoral inédito para la provincia de Buenos Aires, donde por primera vez en casi cuatro décadas los comicios se celebran en una fecha distinta a las nacionales, el candidato a legislador de Somos Buenos Aires por la Sexta Sección, Andrés De Leo, expuso su visión política en una entrevista con La Brújula 24. En sus declaraciones, el dirigente de la Coalición Cívica desestimó la polarización que, según él, promueven tanto el kirchnerismo como La Libertad Avanza, y se posicionó como el garante de los intereses del interior bonaerense.
De Leo comenzó su análisis aclarando el panorama para el electorado, señalando que el 7 de septiembre «no se vota nada de lo que se ve en la televisión». En cambio, se eligen representantes locales y regionales para el Concejo Deliberante y la Legislatura provincial. Para el candidato, en esta elección se definen tres caminos claros. El primero, representado por «Fuerza Patria», encarna el modelo de gestión de Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, un modelo que, a su juicio, «le da la espalda al interior desde hace muchísimos años», destinando los recursos del país al conurbano.
Sin embargo, el candidato liberal fue aún más incisivo al criticar a su otro gran competidor, La Libertad Avanza. De Leo cuestionó el «llamativo silencio» de los referentes locales, como el concejal Oscar Liberman y el ex intendente Héctor Gay, ante lo que consideró un «abandono» por parte del presidente Javier Milei. En este punto, De Leo hizo referencia explícita a dos eventos de gran trascendencia para la ciudad: la decisión de trasladar la planta de Gas Natural Licuado (GNL) y la ayuda a la ciudad tras el devastadora tormenta del 16 de diciembre.
El candidato a diputado provincial calificó la remoción del proyecto del GNL, considerado la inversión más importante de la historia argentina, como una «pelea de Milei con el kirchnerismo que le costó al país un eje de desarrollo clave». A su vez, se mostró indignado por las declaraciones de Liberman, a quien escuchó «justificar que la ayuda a Bahía iba a poner en riesgo la economía del país». Para De Leo, comparar la catástrofe de diciembre, que dejó múltiples fallecidos, con otras situaciones «demuestra una falta de empatía» y una desconexión total con la realidad de la ciudad.
Ante este panorama, De Leo defendió a su espacio, Somos Buenos Aires, como la única lista con «coraje» y sin compromisos «con nadie más que con los vecinos de esta ciudad, que está abandonada hace años». El candidato aclaró que, si bien su espacio puede coincidir con principios como el equilibrio fiscal y el recorte de gastos superfluos, no busca un «Estado militante» sino uno «eficiente» y al servicio de la gente.
Para cerrar, el dirigente político propuso redefinir el concepto de «grieta». «La grieta no es kirchnerismo o libertad como quieren instalar», dijo. «Para nosotros la grieta es honestidad o corrupción, es la mala política o la gente». El mensaje de De Leo es un llamado a la coherencia y a la sensatez, argumentando que si la política no se pone al servicio de la gente, la reconstrucción de la ciudad, que quedó «rota» tras la inundación, podría tomar 100 años. En contraste, si se actúa con transparencia y convicción, el proceso podría ser mucho más rápido.
